“¡Vai a pedir perdón o qué wea!”: miembro de la “jauría del Biobío” rompe pacto de silencio y revela brutal golpiza
Nuevos antecedentes revelan cómo se gestó el ataque que terminó con la vida de un joven en Talcahuano tras una fiesta de Año Nuevo.
Una serie de mensajes previos, una presunta venganza y un violento encuentro en plena celebración de Año Nuevo forman parte de los nuevos antecedentes que rodean la muerte de Cristóbal Miranda, ocurrida el pasado 1 de enero en Talcahuano.
La investigación apunta a que el joven de 20 años fue atacado por un numeroso grupo durante una fiesta, en un episodio que se habría originado semanas antes en otro local nocturno de la región del Biobío.
El origen del conflicto
De acuerdo con los antecedentes revelados, todo se habría desencadenado tras una supuesta agresión ocurrida el 19 de diciembre en el local Foret Club, en Concepción. En ese episodio, Cristóbal y su hermano menor habrían sido acusados de golpear a Agustín Saavedra Opazo, estudiante de ingeniería civil de la Universidad del Desarrollo.
Ese hecho, según la Fiscalía, marcó el inicio de una escalada de amenazas que más tarde se trasladaría a redes sociales.
Un grupo de Instagram y mensajes alarmantes
Posteriormente, Saavedra y sus cercanos crearon un chat en Instagram llamado “Tokyo Manji”, donde comenzaron a circular mensajes de tono violento.
El fiscal de Talcahuano, Juan Yáñez, explicó que “esas conversaciones surgen posteriormente, y el 26 de diciembre de 2025 se inicia la trama, con mensajes como: ‘te pegaron Agustín’, ‘los Miranda van a quedar vegetales’, ’16 contra 2′ y ‘los vamos a pitear’”.
La noche del ataque en Espacio Marina
Durante la madrugada del 1 de enero, los hermanos Miranda llegaron al Espacio Marina para celebrar Año Nuevo, sin imaginar que en el lugar se encontrarían con quienes integraban el grupo “Tokyo Manji”.
Según la investigación, antes de que comenzara la agresión, los atacantes habrían intimidado a Cristóbal y exigido que se disculpara de rodillas.
La exigencia previa y el primer golpe
El persecutor relató que “Lo obliga, le dice: ‘Arrodíllate para pedirme perdón’, y en ese momento se da media vuelta y recibe un golpe que lo hace caer al suelo”.
Aunque el ataque se extendió por cerca de un minuto, la violencia fue devastadora. Gravemente herido, el joven fue trasladado por sus amigos hasta la Clínica BioBío, donde finalmente falleció pese a los intentos médicos por salvarlo.
Testimonio clave rompe el silencio
Uno de los giros recientes del caso provino de C.S., identificado como quien habría eliminado el chat de Instagram. El testigo decidió entregar su versión de los hechos y describió cómo se habría producido el enfrentamiento inicial.
Según declaró, “Cuando Agustín Saavedra se cruza con Miranda (Cristóbal), y le exige que le pida perdón, Miranda le dice que es Año Nuevo y que lo dejara atrás (lo que había sucedido)”.
También añadió que “Y en un momento, Luciano le dice: ‘Vai a pedir perdón o qué wea’, ahí se puso tensa la cosa y Agustín le pega en la mandíbula y tenía algo metálico en la mano, le pega”.
Avanza la investigación judicial
Pese a la cantidad de antecedentes reunidos por el Ministerio Público y a los testimonios que se han ido incorporando, hasta ahora solo dos personas permanecen imputadas por el homicidio, mientras continúan las diligencias para establecer la responsabilidad del resto de los involucrados.