“Él sentía que lo iban a…”: Recepcionista revela detalles inéditos de la inusual actitud de Américo antes de su último show en Chile
Américo habló en escenario sobre su quiebre con Yamila Reyna y pidió respeto, en una emotiva noche en Palmilla.
En plena presentación en el Festival de la Vendimia de Palmilla, Américo decidió romper el silencio. El cantante abordó por primera vez en público su separación con Yamila Reyna, en un momento cargado de emoción y vulnerabilidad.
El show, realizado en la comuna de Palmilla, se transformó en un espacio de desahogo para el artista, quien pidió respeto y contención en medio de un complejo proceso personal.
Un mensaje directo desde el escenario
Durante su presentación, Américo pausó la música para dirigirse al público y compartir cómo ha vivido las últimas semanas. Sus palabras, dichas con evidente emoción, marcaron uno de los momentos más intensos de la noche.
“Han sido días muy difíciles, muy duros para mí y para otros también. La verdad es que me ha tocado ver con mucho dolor, con decepción, con paciencia me ha tocado ver, escuchar, leer un montón de cosas. Puedo estar de acuerdo o no, pero sí lo he hecho con mucho dolor”, expresó de entrada.
Un llamado a los medios
El artista también aprovechó la instancia para hablarle directamente a la prensa presente en el evento, pidiendo respeto por su proceso y por el trabajo que ama hacer.
“Aprovechando que vinieron amigos de los medios, que vinieron desde Santiago, viajaron hasta aquí porque tenían mucho interés por hablar conmigo o por escuchar unas palabras, déjenme decirles que no puedo estar de acuerdo con su trabajo, pero sí los respeto. Lo único que les voy a pedir es que me dejen hacer el mío, y el mío es cantar, para eso nací”, señaló.
Visiblemente conmovido, recordó el vínculo profundo que tiene con los escenarios.
“A los 7 años, cuando me subí a un escenario, supe que era mi lugar seguro. Esperé todos estos días para estar en un lugar seguro y poder decir, poder expresar un poco de mis sentimientos”, dijo, quebrándose frente al público.
Una llegada marcada por el bajo perfil
Antes del show, Américo se hospedó en la hostal Campo D’Vino, donde su arribo llamó la atención por lo discreto y silencioso. En conversación con Mucho Gusto, una trabajadora del lugar relató cómo fue ese primer encuentro.
“No lo escuché llegar, porque abrió la puerta y se paró ahí (en la entrada), y dijo que tenía una reserva”, contó la recepcionista.
La funcionaria agregó detalles que reflejaban el estado anímico del cantante.
“Le di la bienvenida, le di un juguito. Andaba con dos personas más y andaba cabizbajo”, comentó.
Un gesto que cambió el ambiente
Con el correr de la conversación, la trabajadora explicó que se enteró del quiebre sentimental y decidió acercarse desde un lugar humano.
“Una amiga me dijo lo que había pasado (sobre su quiebre sentimental), yo no investigué nada, así que lo saludé como una persona más, pero cuando llegó él me di cuenta que estaba muy triste, entonces lo abracé”, relató.
El momento dio un giro cuando apareció su hijo.
“Salió, lo reconoció como Américo y lo abrazó. Ahí le cambió el rostro, porque me da la impresión que él sentía que lo iban a recibir no muy bien”, cerró.
La noche en Palmilla dejó en evidencia a un Américo golpeado, pero también agradecido del cariño, usando la música como refugio y el escenario como su espacio seguro.