“Dino Gordillo cometió un error, pero no es abusador”: La frase de Nacho Gutiérrez que dejó la grande en el programa “Hay Que Decirlo”
El beso de Dino Gordillo a una menor generó un intenso debate en Hay Que Decirlo sobre errores, estándares actuales y el rol de la justicia.
El debate en torno al beso que Dino Gordillo habría dado a una menor durante el Festival de Villa Alegre sigue generando repercusiones. Esta vez, el tema fue abordado en el programa Hay Que Decirlo, donde se realizó un análisis marcado por posturas firmes y llamados a la responsabilidad.
El rol de las autoridades y el llamado a la cautela
Durante la conversación, el abogado Claudio Valdivia fue claro al señalar que, frente a una situación de este tipo, las autoridades comunales tenían la obligación de presentar la denuncia de inmediato ante la justicia.
No obstante, advirtió que desde un espacio televisivo no corresponde adelantar juicios ni especular sobre eventuales delitos o sanciones. “Tenemos que ser extremadamente responsables”, subrayó, poniendo énfasis en el rol que debe cumplir la Fiscalía.
La opinión de Nacho Gutiérrez en pantalla
En medio del análisis legal, el conductor Nacho Gutiérrez decidió expresar una reflexión personal, aclarando que hablaba más allá de su papel como animador.
“Mi punto es que Dino Gordillo no es un abusador”
“Acá podemos estar, según yo, frente a algo de mal gusto, algo desubicado, un error u otras cosas, pero mi punto es que Dino Gordillo no es un abusador”, comentó, marcando distancia entre una conducta inapropiada y una acusación de mayor gravedad.
En esa línea, planteó una duda directamente al abogado: “Cómo la justicia hace la diferencia entre algo de mal gusto, desatinado, fuera de los tiempos, etcétera, frente a una acusación de abuso”.
Luego reforzó su postura con otra frase: “Si cometes un error, un desatino, una ordinariez, distinto es a ser un abusador. Ese es mi punto”.
La respuesta del abogado: el cambio de los estándares
Ante esos planteamientos, Claudio Valdivia respondió con una mirada más amplia sobre cómo han evolucionado las normas sociales y legales.
“Los tiempos cambiaron”
El abogado explicó que conductas que antes podían ser consideradas un “desatino” o una “broma”, hoy pueden adquirir una connotación mucho más grave. Señaló que existen antecedentes suficientes para que el Ministerio Público analice primero si el hecho ocurrió y, luego, evalúe “la significancia que tiene ese hecho para la víctima y el potencial agresor”.
Además, fue enfático al señalar que la intención no siempre es el único factor a considerar. “Más allá de la intención que pueda tener una persona, una persona puede ser muy desatinada, aunque no estoy diciendo que éste sea el caso, pero ojo: los tiempos cambiaron y algunas cosas que hace 10 años eran aceptables como una broma, hoy día ya no lo son. Ese estándar ya cambió”, concluyó.
Un debate abierto
El intercambio dejó en evidencia la tensión entre la percepción social, la opinión personal y los criterios jurídicos actuales. Mientras el caso sigue su curso, el análisis en pantalla reflejó cómo este tipo de situaciones hoy se observan bajo un prisma mucho más estricto que en el pasado.
