“No ha dejado de temblar”: El inquietante y silencioso fenómeno sísmico descubierto bajo Santiago que mantiene en alerta a expertos
Detectan clúster sísmico activo bajo Santiago con más de mil eventos que podrían ayudar a anticipar sismos.
Un análisis científico desarrollado durante más de ocho años permitió identificar un fenómeno sísmico inédito bajo Santiago, que hasta ahora había pasado desapercibido en los registros tradicionales.
El hallazgo, liderado por investigadores y estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, revela la existencia de un conjunto de movimientos telúricos de baja magnitud que podrían aportar nuevas claves para comprender el comportamiento sísmico en la capital.
Un patrón oculto bajo la ciudad
El estudio permitió identificar un clúster sísmico activo compuesto por 1.389 movimientos, agrupados en una misma zona del subsuelo.
A diferencia de las réplicas de un terremoto, estos eventos no responden a un sismo mayor previo, sino que corresponden a una actividad constante y autónoma.
Se trata de temblores de baja intensidad que se repiten en el tiempo, formando patrones conocidos como “familias” sísmicas.
Características del clúster Santa Rosa
El fenómeno, denominado clúster Santa Rosa, se concentra principalmente en el sector sur de Santiago, a profundidades que fluctúan entre los 20 y 30 kilómetros bajo la superficie.
La mayoría de estos eventos presenta magnitudes inferiores a 3.0, lo que explica por qué muchos de ellos no son percibidos por la población.
Actividad prolongada en el tiempo
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es la persistencia de esta actividad.
El profesor de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la UC, Leoncio Cabrera, explicó que “lo que sugiere un proceso geológico profundo y de larga duración”.
Además, añadió que “Estimamos que esta fuente podría llevar activa más de 30 años, lo que la convierte en un lugar único a nivel mundial”.
¿Existe riesgo para la población?
Pese a la magnitud del hallazgo, los expertos aclaran que este tipo de actividad no representa, por sí sola, un peligro inmediato para los habitantes de la capital.
Sin embargo, su relevancia radica en el aporte que puede significar para anticipar el comportamiento de la corteza terrestre.
Santiago como laboratorio natural
Los investigadores destacan que este clúster convierte a Santiago en un espacio privilegiado para el estudio de procesos geológicos, al permitir observar cómo se acumula y libera energía en las placas tectónicas.
No obstante, advierten que las actuales redes de monitoreo sísmico presentan limitaciones para analizar en profundidad este tipo de fenómenos.
Por ello, subrayan la importancia de continuar avanzando en investigaciones de este tipo, especialmente en un país altamente expuesto a la actividad sísmica, donde mejorar la planificación urbana y la evaluación de riesgos resulta fundamental.