Fuerte golpe a La Moneda: Cadem expone el histórico y peor récord de la primera Cuenta Pública de Kast
Cadem mostró un dato histórico tras la primera Cuenta Pública de Kast, pese al alza en aprobación.
La encuesta Cadem dejó una lectura mixta para el Gobierno tras la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast: aunque su aprobación subió tres puntos y llegó al 41%, la evaluación positiva del discurso marcó el registro más bajo para una primera cuenta presidencial desde 2010.
De acuerdo con la medición de Plaza Pública Cadem, la aprobación del Mandatario alcanzó un 41% luego de su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional.
En paralelo, el sondeo mostró que un 55% de las personas consultadas desaprueba la gestión del jefe de Estado.
El dato aparece en una semana marcada por los anuncios del Ejecutivo en seguridad, economía, inmigración y medidas sociales, ejes que dominaron el discurso presidencial.
La Cuenta Pública con mayor visibilidad desde 2010
Uno de los resultados más llamativos del estudio fue el alcance del mensaje presidencial.
Según Cadem, un 78% de la ciudadanía vio o se informó sobre la Cuenta Pública, lo que representa la visibilidad más alta registrada para este tipo de discurso desde 2010.
Sin embargo, ese alto nivel de exposición no se tradujo en una evaluación especialmente favorable del contenido.
El récord negativo que marcó la primera Cuenta Pública de Kast
Pese a la masiva atención ciudadana, solo un 50% evaluó el discurso como bueno o muy bueno.
Con ese resultado, la primera Cuenta Pública de Kast se ubicó como la peor evaluada entre los primeros discursos presidenciales medidos por Cadem desde 2010.
La cifra quedó 13 puntos por debajo de la primera Cuenta Pública del expresidente Gabriel Boric, que registró un 63% de evaluación positiva.
Cómo se compara con otros gobiernos
La serie histórica de Cadem muestra que las primeras cuentas presidenciales anteriores tuvieron mejores registros de evaluación positiva.
La primera Cuenta Pública de Sebastián Piñera llegó a 70%, al igual que la de Michelle Bachelet. En tanto, el segundo gobierno de Piñera marcó 61%, mientras que la primera cuenta de Boric alcanzó 63%.
Frente a esos resultados, el 50% obtenido por Kast se instaló como el nivel más bajo de la serie.
Seguridad y economía dominaron la lectura ciudadana
El sondeo también consultó por el mensaje principal que dejó el discurso presidencial.
Un 76% de los encuestados identificó como eje central la idea de un “gobierno de emergencia en seguridad, economía e inmigración”, concepto que marcó buena parte de la puesta en escena de La Moneda.
Entre los temas más mencionados por la ciudadanía aparecieron seguridad, delincuencia y crimen organizado, con un 38%.
En la misma proporción, otro 38% mencionó economía, crecimiento, inversión, empleo y reconstrucción nacional.
Las medidas que la ciudadanía ve más probables
Respecto de las promesas anunciadas por el Gobierno, Cadem midió cuáles son vistas como más factibles de concretarse durante los cuatro años de administración.
El 64% cree probable aprobar el plan de Escuelas Protegidas, mientras que un 63% considera posible fortalecer el rol de Carabineros y la PDI.
Además, un 61% estima factible modificar el sistema de selección de alumnos, un 58% ve probable modernizar el Estado y un 57% cree que podría aprobarse la sala cuna universal.
Las promesas que generan más dudas
En el otro extremo, las medidas económicas y sociales de largo alcance aparecen con menor nivel de confianza ciudadana.
Solo un 38% cree probable que el Gobierno logre bajar el desempleo al 6%.
A su vez, un 37% estima posible que Chile vuelva a crecer al 4%, mientras que un 35% confía en que mejorarán los ingresos de las personas.
Natalidad y vivienda, entre las metas más difíciles
Entre las propuestas vistas como menos probables también aparece la idea de que Chile deje de ser un país de arrendatarios, con 33% de confianza.
La medida que reúne menor expectativa es revertir la caída en las tasas de natalidad, con apenas 22%.
Así, la encuesta Cadem mostró que la Cuenta Pública de Kast tuvo alto alcance ciudadano y un leve impulso en aprobación presidencial, pero también dejó instalado un dato complejo para La Moneda: la evaluación más baja de una primera cuenta presidencial en la serie medida desde 2010.