“Hija, por favor ven a visitarme”: la petición de la mamá de Isidora antes de dormir que terminó en un sueño que la dejó en paz
La mamá de Isidora hizo una petición antes de dormir y vivió un emotivo encuentro. ¿Qué vio en aquel sueño?
Gloria Ortiz atraviesa uno de los dolores más profundos que puede enfrentar una madre tras la muerte de Isidora, su hija de dos años, quien cayó desde el piso 11 de un edificio en Las Condes mientras permanecía al cuidado de su padre, Jorge Constanzo. En una íntima conversación, recordó a la pequeña, abordó los antecedentes de la investigación y reveló el sueño que le permitió recuperar algo de tranquilidad.
Gloria Ortiz pidió que Isidora sea recordada desde el amor
En conversación con Buenos Días a Todos, la madre manifestó que espera que la historia de su hija no quede reducida únicamente a las circunstancias de su muerte.
Su deseo es que quienes conocieron el caso también puedan recordar la personalidad, la alegría y el cariño que la niña entregó durante su corta vida.
“Isidora tuvo una vida muy corta y como familia la queremos recordar siempre desde el amor. Fue amada porque era una niña muy carismática, fácil de criar y muy independiente a su corta edad. Eso lo atesoramos mucho”, expresó.
Gloria también recordó con dolor la forma en que uno de los abogados defensores se refirió a la pequeña durante la causa, utilizando la expresión “cabra chica”.
Para la madre, aquellas palabras desconocieron la identidad y la historia familiar que existían detrás de la víctima.
“Mi hija tenía una historia, tenía identidad, una familia y un nombre. Reducirla a decirle ‘cabra chica’ es doloroso”, afirmó con la voz quebrada.
Su postura frente a la investigación contra Jorge Constanzo
La Fiscalía investiga a Jorge Constanzo por un eventual homicidio por omisión, bajo la tesis de que habría existido una conducta negligente mientras la niña se encontraba bajo su responsabilidad.
Pese al impacto que le han provocado los antecedentes conocidos, Gloria Ortiz recalcó que corresponde a los tribunales establecer las responsabilidades penales.
“Yo, como mamá, a pesar del dolor, no puedo poner una condena anticipada, porque eso lo tiene que hacer la justicia y espero que haga lo que corresponde”, manifestó.
Sin embargo, la madre aseguró que la información revelada durante las diligencias fortaleció su percepción sobre la gravedad de lo ocurrido.
El acuerdo para instalar mallas de protección
Gloria explicó que nunca imaginó que su hija pudiera estar expuesta a un peligro de esas características, ya que la instalación de protecciones en las ventanas había sido acordada previamente ante el Tribunal de Familia.
Además, sostuvo que hasta ese momento consideraba que el padre de Isidora era una persona responsable, por lo que no tenía motivos para desconfiar.
“Él siempre fue una persona responsable (…) Fue de mutuo acuerdo que quedara establecido en el Tribunal de Familia que se instalarían mallas de protección. Entonces, ¿por qué yo debería haber desconfiado, si fue de mutuo acuerdo?“, recordó.
Luego, fue categórica al referirse a su propia interpretación de los hechos: “Para mí es un crimen y ahora, conociendo los antecedentes, lo reafirmo“.
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Gloria Ortiz confirmó que no ha recibido disculpas
Desde la muerte de Isidora, la madre no ha mantenido contacto con Jorge Constanzo. Por esa razón, tampoco ha recibido una petición de perdón por parte del imputado.
Sí ha conversado con la madre y las hermanas del hombre, a quienes separó de cualquier responsabilidad por lo sucedido.
“Nosotros no hemos tenido comunicación de ningún tipo. Eso sí, he tenido contacto con su madre y sus hermanas, que al igual que yo sufren su partida. Ellas no tienen la culpa de los errores de Jorge“, explicó.
Gloria reconoció que, incluso si recibiera disculpas, difícilmente estas podrían reparar el daño provocado por la pérdida de su hija.
También lamentó que durante la audiencia se mencionara una eventual compensación económica como una forma de reparar las consecuencias del caso.
“El daño es irreparable y un perdón no sé si me va a aliviar. Por ejemplo, en la audiencia hacen alusión a reparar el mal causado tratando de indemnizar económicamente, cuando la partida de mi hija es irreparable. Eso me afecta aún más, porque le ponen una cifra al dolor de una familia“, señaló.
La petición que hizo antes de quedarse dormida
Uno de los pasajes más emotivos de la entrevista llegó cuando Gloria relató que soñó por primera vez con Isidora varias semanas después de su partida.
El episodio ocurrió durante una jornada especialmente difícil, marcada por la tristeza que le provocaron los resultados de la alcoholemia incorporados a la investigación.
“La soñé el jueves de la semana pasada, cuando yo estaba muy triste por el resultado de la alcoholemia”, recordó.
Mientras regresaba a su hogar comenzó a escuchar Luciérnagas, canción de Milo J y Silvio Rodríguez que sonó durante el funeral de la niña.
La letra incluye una frase que la madre quería plasmar en su piel como una forma de mantener presente a su hija.
“Esa canción dice: ‘Te veo, te sueño, te extraño’. Yo decía que quería tatuarme esa frase, pero nunca había soñado con Isidora“, relató.
Al llegar a su casa, Gloria tomó el peluche de jirafa de la pequeña, lo abrazó y le pidió que apareciera en sus sueños.
“Llegué a mi casa, abracé su peluche y le dije: ‘Hija, por favor ven a visitarme, que te extraño demasiado’. Me quedé dormida y soñé con ella“.
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“Fue tremendamente aliviador para mi corazón”
En el sueño, Gloria vio a Isidora un poco más grande, vestida con el uniforme de su jardín infantil y caminando junto a ella de la mano.
La pequeña estaba en la entrada del establecimiento, llevaba el mismo peinado que había utilizado durante el Día de la Madre y nombraba a varios de sus compañeros.
“La vi feliz, en la entrada del jardín, con el mismo peinado que usó para el Día de la Madre. Me decía ‘mamá’ y nombraba a sus amiguitos. Yo sentía el calor de su manito y fue tremendamente aliviador para mi corazón sentir que estaba feliz, que estaba bien”, recordó entre lágrimas.
Para Gloria, aquella experiencia representó el consuelo que necesitaba en medio de semanas atravesadas por la pena, las audiencias judiciales y la búsqueda de respuestas.
El homenaje que concretó después del sueño
La tranquilidad que sintió después de ver a Isidora le permitió concretar el tatuaje que llevaba varios días pensando.
El diseño fue un regalo de una seguidora que conoció su historia y quiso acompañarla de manera simbólica durante su proceso de duelo.
“Después de eso viene la calma y el domingo, que es un día muy significativo porque fue cuando partió Isidora, decidí ir a hacerme este tatuaje”, contó.
Así, la frase de la canción quedó plasmada como un homenaje permanente a Isidora y como recuerdo de aquella noche en que, tras pedirle que la visitara, Gloria volvió a sentir la mano de su hija.