“Último día en esta tortura llamada ser seremi de Kast…”: exseremi del gobierno rompe el silencio tras polémica frase
Camila Contreras explicó el polémico mensaje que publicó tras dejar su cargo y reveló qué quiso decir realmente con sus palabras.
Camila Contreras Pereira decidió aclarar públicamente la frase que desató una ola de comentarios luego de dejar su cargo como seremi de la Mujer y la Equidad de Género del Biobío. La exautoridad explicó que sus palabras no buscaban cuestionar al Presidente ni a la actual administración, sino reflejar el desgaste personal que le provocó la exposición asociada a su función pública.
Camila Contreras explica qué quiso decir con su polémica frase
La controversia comenzó después de que Contreras publicara en sus redes sociales un mensaje al finalizar su etapa como autoridad regional.
“Último día en esta tortura llamada ser seremi de Kast (…) desde mañana libre soy”, escribió.
La publicación rápidamente comenzó a circular y fue interpretada por algunos usuarios como una crítica política hacia el actual gobierno.
Sin embargo, Camila Contreras aseguró posteriormente que el sentido de sus palabras era completamente distinto.
“Cuando yo publiqué la historia, nunca pensé que generaría esto porque, justamente, me refería a eso con la frase, al último día de ser autoridad, de sentirme expuesta, de sentirme criticada, y pasa todo lo contrario. Estoy muy molesta, muy enojada, porque justamente lo que más me ha afectado de todo este proceso es la exposición y la crítica“, expresó.
La exseremi insistió en que la palabra “tortura” apuntaba al impacto que tuvo para ella estar permanentemente bajo observación pública.
“cuando hablo de que se termina la tortura de ser seremi de Kast, tiene que ver con eso, con la exposición que es lo que ha sido más doloroso y más horrible para mí”, recalcó.
Su renuncia y el embarazo que cambió el escenario
En su relato, Contreras también reconstruyó cómo se desarrollaron los acontecimientos que terminaron extendiendo su permanencia en el cargo.
Según explicó, presentó formalmente su dimisión el 11 de marzo y, poco después, recibió una noticia que modificó su situación.
“el 11 de marzo renuncié al cargo como correspondía. Renuncié, mandé la carta de renuncia al Presidente Boric, y a las dos semanas me entero que estoy embarazada”, relató.
Tras conocer su embarazo, informó de la situación al Ministerio de la Mujer mediante documentación médica.
“Dije ‘bueno, cagué, la vida sigue’”
Camila Contreras reconoció que inicialmente no esperaba continuar ejerciendo sus funciones, debido a que había presentado previamente su renuncia.
“Lo que yo hago es mandar una carta con certificado médico a la actual ministra informando de mi embarazo. Sin ninguna esperanza, porque el fuero maternal es contra despido, y a mí nadie me había despedido. Pasaron los días, nadie me respondía, y dije ‘bueno, cagué, la vida sigue’. Y al mes después me responden. Me habla alguien del ministerio, donde me dicen que revisaron mi situación y que toman la decisión de mantenerme en el cargo. Que respetan mi situación de maternidad, son empáticos, etcétera”, recordó.
La exautoridad sostuvo que este tipo de escenarios no sería excepcional cuando se producen cambios de gobierno y existen trabajadoras protegidas por normas laborales.
“para cualquier persona de cualquier sector político, mantenerse en un cargo en un gobierno distinto es difícil. Ha pasado esto. Ha habido mujeres, autoridades, exseremis, o personas de confianza política, jefes de gabinete, qué sé yo, que quedan embarazadas. El fuero laboral se las respeta y siguen trabajando. El mundo sigue y las instituciones siguen funcionando”, afirmó.
Exseremi descarta problemas con las actuales autoridades
Pese a reconocer sus diferencias políticas con la administración vigente, Contreras fue enfática en separar esas discrepancias del trato que recibió durante los últimos meses.
“no tengo nada que decir con respecto a las personas, autoridades actuales del Ministerio de la Mujer y sus personas de confianza con las cuales yo he interactuado y he conversado durante este tiempo”, indicó.
Incluso destacó que su relación con las nuevas autoridades se mantuvo dentro de un marco de respeto.
“Han sido súper respetuosos de todo el proceso. Separando lo político de que, obviamente, yo soy de izquierda, no estoy de acuerdo para nada con el programa de este Gobierno ni sus políticas de género, eso está muy claro. Pero a nivel de trato, no he tenido ningún problema con la ministra, la subsecretaria, la anterior y sus personas de confianza“, dijo.
La exposición pública que marcó sus últimos meses
Más allá de la controversia provocada por su reciente publicación, Camila Contreras aseguró que el episodio más complejo ocurrió cuando se conoció públicamente su embarazo y su continuidad en el cargo.
La exseremi sostuvo que a partir de ese momento quedó expuesta a numerosos cuestionamientos y ataques.
“El maltrato que yo he sufrido y la tortura es por todo lo que sufrí cuando se filtró mi embarazo y haberme puesto sobre la mesa para que todo el mundo me criticara. Recibí muchas críticas, muchos insultos, personas, muchas personas que decidieron creer lo que quisieron desde el desconocimiento”, señaló.
La drástica decisión que tomó tras las críticas
Contreras aseguró que la magnitud de la exposición terminó afectando profundamente su vida cotidiana y la llevó a alejarse de las plataformas digitales.
“Lo que hice fue esconderme, cerrar redes sociales, no querer saber nada, llorar todos los días y ser una bolita frente al mundo”, concluyó.
De esta manera, la exautoridad buscó despejar las interpretaciones surgidas en torno a su publicación y remarcó que su mensaje apuntaba al desgaste de ocupar un cargo público y enfrentar una intensa exposición, y no a una crítica personal hacia las autoridades con las que trabajó.
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