“Deja una huella imborrable”: La dolorosa pérdida familiar que remece al periodista Gustavo Huerta

Gustavo Huerta despidió a su abuelo Sergio con un sentido mensaje: “Casi 100 años que no son el final de una vida”.

Gustavo Huerta

El periodista Gustavo Huerta está viviendo un momento de profundo dolor: a través de sus redes sociales anunció la muerte de su abuelo Sergio, a quien despidió con un sentido mensaje repasando su admirable historia de vida.

El adiós al “tata Sergio”

El comunicador compartió la triste noticia mediante una publicación en su cuenta de Instagram, donde recordó a su abuelo, fallecido a los 95 años, dejando una numerosa familia compuesta por hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos.

“Hoy nos toca despedir al tata Sergio, o simplemente “Don Sergio”, como todos lo conocían en Ovalle. Un gran hombre que a sus 95 años deja una huella imborrable”, comenzó escribiendo Huerta.

En su mensaje, el periodista recordó también los duros inicios de su abuelo: “Como dijo en una oportunidad, ‘Las circunstancias me obligaron a subsistir’. Se crió en un orfanato. A los 14 años se arrancó y encontró a su padre”.

Y destacó su camino de esfuerzo: “Comenzó como garzón y luego llegó a ser dueño y concesionario de restaurantes y clubes sociales gastronómicos. Un hombre muy querido y conocido en Ovalle, un tipo bueno, generoso, solidario y, sobre todo, muy esforzado”, escribió.

El legado de una familia enorme

Uno de los puntos que más relevó el comunicador fue la gran familia que su abuelo logró construir a lo largo de su vida.

“Seis hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos. Una familia enorme que nació de ese niño que, con el paso de los años, consiguió construir aquello que quizás más necesitaba: un hogar, una familia y un lugar donde sentirse querido”, expresó.

Huerta reconoció además: “Hoy queda la tristeza de su partida, pero también la gratitud inmensa de haberlo tenido durante tantos años”.

Finalmente, le dedicó unas palabras de agradecimiento por sus enseñanzas: “Gracias por tu cariño, por tu esfuerzo, por tus historias y por enseñarnos, sin grandes discursos, que la vida se construye paso a paso, y que nunca hay que olvidar de dónde venimos”.

Y cerró su despedida con una reflexión que conmovió a sus seguidores: “Tata Sergio, casi 100 años, que no son el final de una vida. Son las historias de muchas vidas que continúan gracias a ti”.