Detectan 1.540 señales sísmicas que nadie puede sentir en esta región de Chile: qué significa
Científicos de la Universidad de Chile detectaron por primera vez tremors tectónicos profundos en la Patagonia austral: identificaron 1.540 señales.
Científicos de la Universidad de Chile detectaron por primera vez tremors tectónicos profundos en la Patagonia austral: un total de 1.540 señales sísmicas identificadas durante dos años de observación en la zona de subducción entre las placas Antártica y Sudamericana.
Tremors tectónicos en la Patagonia: ¿qué son y por qué son clave según la Universidad de Chile?
Los tremors tectónicos son señales sísmicas de muy baja amplitud y de duración mucho mayor que un sismo convencional. Su señal es tan débil que no son percibidas por las personas y para detectarlas se requieren varias estaciones sismológicas ubicadas muy cerca entre sí.
El hallazgo corresponde a la primera evidencia sísmica directa de deformación activa en profundidad en esta frontera tectónica, un área hasta ahora poco conocida por su escasa sismicidad convencional y por el aislamiento geográfico que dificulta instalar instrumentos.
“Es la primera vez que se observan esas señales en esa zona y nos comienza a dar luces de lo que está pasando y cómo se está liberando la energía entre estas dos placas, la placa Antártica y la Sudamericana”, destaca la investigadora Kellen Azúa, candidata a doctora en Ciencias del Departamento de Geofísica.
1.540 señales a entre 30 y 40 kilómetros de profundidad
Los investigadores de la Universidad de Chile ubicaron los tremors a entre 30 y 40 kilómetros de profundidad, lo que permitió obtener nueva información sobre el contacto entre ambas placas, en un territorio donde la sismicidad tradicional aportaba poca o nula información.
“Lo que nos dice es que, efectivamente, estas placas están en contacto en profundidad, hay deformación y se está liberando energía, en este caso, de forma más lenta o más continua, en vez de la sismicidad típica que nosotros sentimos”, explica Azúa.
El estudio también estableció que los tremors migraron a lo largo del contacto entre las placas y que su ocurrencia presentó una modulación asociada a las mareas oceánicas. Esto no significa que las mareas provoquen terremotos, sino que las pequeñas variaciones de tensión de sus ciclos pueden favorecer o restringir estas señales.
“La correlación entre la ocurrencia de tremors tectónicos y las mareas nos permite confirmar que estas señales, que son muy pequeñas, están realmente asociadas a la tectónica de las placas”, explica el académico Sergio Ruiz.
Qué significa el hallazgo para la amenaza sísmica de Chile
La investigación, desarrollada por especialistas del Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile junto a Satoshi Ide, de la Universidad de Tokio, fue publicada en la revista Geophysical Research Letters bajo el título “Tectonic Tremor Reveals Slow Deformation Along the Antarctic–South American Subduction Zone”.
El comportamiento detectado presenta similitudes con fenómenos observados en otras zonas de subducción del mundo, como Cascadia, en Norteamérica, y Nankai, en Japón, donde estas señales pueden ocurrir junto con procesos de deslizamiento lento.
De cara al futuro, los autores plantean como próximos pasos:
- Instalar instrumentos GPS para verificar si las señales se acompañan de deslizamientos lentos de las placas.
- Instalar estaciones sísmicas permanentes que permitan determinar si los tremors se repiten en ciclos de recurrencia.
- Fortalecer la caracterización del peligro sísmico de la Patagonia, una zona con muy poca información instrumental hasta ahora.
“Este estudio es importante: nos permite conocer mejor la zona y avanzar en la caracterización del peligro sísmico que ocurre ahí. También, a nivel global, nos entrega información que nos permite entender de mejor forma la relación entre deslizamientos lentos y los terremotos de gran magnitud”, concluye Ruiz.