Caso Sepúlveda: hermano del hombre que confesó contó lo que hizo toda la noche antes de declarar
El hermano del confeso del caso Mariana Sepúlveda reveló su extraño actuar la noche antes de entregarse a Carabineros en Conchalí. Los detalles.
La noche previa a su confesión, Ghislaín Jesús Quiroz Carrizo no pudo dormir. Su hermano relató que lo vio durante horas caminando de un lado a otro por el corredor de la casa, junto al dormitorio donde habría ocurrido la muerte de Mariana Loreto Sepúlveda León, la joven de 19 años desaparecida en Conchalí el 29 de agosto de 2008.
El extraño actuar previo a la confesión: toda la noche caminando junto a la pieza del crimen
El comportamiento fue desclasificado en el matinal Tu Día, donde el periodista Rodrigo Pérez detalló el testimonio del hermano del confeso, recogido por la policía durante las diligencias en el pasaje Logroño.
“Dice que lo vio durante toda la noche muy inquieto, caminando ida y vuelta de manera permanente afuera de un corredor, a un costado de la pieza donde supuestamente habrían ocurrido los hechos”, relató el comunicador en Canal 13.
“Él dice: ‘Lo vi nervioso durante la noche. Caminaba por el corredor al costado del dormitorio donde habrían ocurrido los hechos’. Después, él decide confesar, porque teme perder la vida por razones de salud”, precisó Pérez.
Qué habría pasado esa noche de 2008, según la propia confesión
De acuerdo con su relato —aún en verificación—, Quiroz, vecino de la víctima en el pasaje Logroño, sostuvo que mantenía una relación sentimental secreta con Mariana, algo que la familia de la joven desconocía por completo y que ningún antecedente corrobora hasta ahora.
Según su versión, el día de la desaparición la joven habría ingresado a su domicilio, donde habrían discutido porque ella le habría expresado interés en otra persona. Tras el conflicto, él le habría quitado la vida y enterrado sus restos en la propia propiedad.
Cinco años después, en 2013, confesó haber desenterrado los restos para arrojarlos a la basura domiciliaria, lo que —de ser cierto— haría prácticamente imposible recuperar el cuerpo de Mariana.
La decisión de hablar: culpa y miedo a morir
Consultado por qué decidió confesar después de 18 años, el hombre apuntó a dos razones: el sentimiento de culpa y su delicado estado de salud, tras sufrir un accidente cerebrovascular en enero de 2023. Según su entorno, no quería morir sin contar lo ocurrido.
Quiroz se presentó acompañado de familiares —entre ellos su expareja— en la Quinta Comisaría de Conchalí cerca de las 21:00 horas del domingo. Mientras declaraba, equipos de Labocar y el OS9 de Carabineros periciaron su vivienda y el pasaje Logroño, sin que hasta el momento se hayan encontrado restos humanos.
La Fiscalía Centro Norte deberá definir las próximas diligencias, incluida una eventual formalización. Pese a la confesión, el hombre mantiene su presunción de inocencia hasta que exista condena judicial.