El mapa que viste toda la vida es un engaño: la ONU aprobó cambiarlo y así se verá el mundo ahora
La ONU dio un paso histórico para corregir el mapamundi que usamos hace 500 años. Así cambiará la forma en que verás el mundo.
Si piensas en el mapamundi que viste toda la vida en los libros del colegio, probablemente recuerdes a Groenlandia del mismo tamaño que África. Sin embargo, esa imagen es un engaño visual que lleva casi 500 años en las salas de clases — y la ONU acaba de dar un paso histórico para corregirlo.
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó con 164 votos a favor y solo uno en contra una resolución que promueve el uso de mapas que representen con mayor precisión el tamaño real de los continentes, como la proyección Equal Earth (“Tierra Equitativa”), creada en 2018.
El “truco” del mapa antiguo
El mapa que conocemos fue creado en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator. Su diseño fue una revolución en su época, porque permitía a los barcos navegar en línea recta guiándose por la brújula.
El problema es que, al estirar la Tierra —que es una esfera— para dibujarla en un papel plano, las zonas cercanas a los polos se agrandan artificialmente, mientras los países próximos al ecuador se ven mucho más pequeños de lo que realmente son.
Por esta deformación, Groenlandia parece tener el mismo tamaño que África, cuando en realidad el continente africano es 14 veces más grande. Para ponerlo en perspectiva: África tiene 30,37 millones de km² y dentro de su superficie cabrían Estados Unidos, China, India y casi toda Europa juntos, que suman unos 27 millones de km².
¿Cómo es el nuevo mapa y qué cambia ahora?
La proyección Equal Earth fue desarrollada en 2018 por los cartógrafos Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny. Su gran ventaja es que mantiene las formas redondeadas que ya conocemos del planeta, pero respeta el tamaño real de cada continente.
La propuesta fue impulsada por países africanos bajo el lema “Corregir el mapa”, con el argumento de que la forma en que enseñamos la geografía influye en cómo entendemos la importancia de cada región del mundo. La Unión Africana respaldó la campaña desde 2025 y encargó a Togo liderar las negociaciones diplomáticas.
“Un mapa justo no cambia la geografía del mundo, cambia la forma en que vemos el mundo“, afirmó el canciller togolés, Robert Dussey, al presentar la resolución. “Corregir el mapa no es un ejercicio estético ni simbólico: es una exigencia de precisión científica y pedagógica”.
¿Prohíbe el mapa de siempre?
No. La decisión de la ONU es una recomendación —no es vinculante— para que ministerios de Educación, editoriales de textos escolares, medios de comunicación y plataformas digitales como los mapas de los celulares comiencen a usar versiones más realistas. Mercator seguirá existiendo, especialmente en navegación, que es para lo que fue diseñado.
Estados Unidos votó solo en contra y Francia anunció cambios
El único voto negativo fue de Estados Unidos, cuya representante calificó la iniciativa como parte de “un proyecto ideológico mucho más amplio y radical” y dijo que resoluciones como esta “son la razón por la que esta institución está perdiendo su credibilidad”.
En sentido contrario, horas antes de la votación el canciller francés, Jean-Noël Barrot, anunció que Francia abandonará la proyección de Mercator en sus mapas oficiales, optando por otra proyección de áreas equivalentes. La medida tiene un curioso efecto: el propio país europeo —como Estados Unidos o Rusia— se verá más pequeño frente a los países ecuatoriales.
Entre las seis abstenciones llamó la atención la de Ucrania, que apoyó corregir las distorsiones históricas contra África, pero objetó que algunos mapas Equal Earth representan de forma ambigua el territorio ucraniano ocupado por Rusia. La Unión Europea votó a favor, aclarando que la resolución no afecta fronteras ni soberanías.
La resolución también establece un mecanismo de seguimiento: el Secretario General deberá informar a la Asamblea sobre su aplicación, por lo que el debate del mapamundi volverá oficialmente a la agenda de la ONU.
