“Oveja negra de la familia y…”: así describían a Kast en su anuario escolar de 1983
Un anuario de 1983 reveló cómo veían sus compañeros del Colegio Alemán a José Antonio Kast: apodos, travesuras y una inesperada razón.
Así quedó registrado en el anuario de la generación de 1983, documento que volvió a la luz durante la entrevista que el mandatario concedió a Radio ADN este lunes, donde el periodista Mauricio Bustamante lo sorprendió con el registro de su época escolar.
“Antón”, “Kakst” y el llamativo “flaco rico”
El texto ofrece una particular semblanza del entonces estudiante de cuarto medio, combinando elogios, bromas internas y recuerdos de adolescencia. Entre los sobrenombres que aparecen figuran “Antón”, “Kakst”, “Antoni” y uno particularmente llamativo: “flaco rico”.
Consultado por ese apodo durante la conversación radial, el Presidente respondió con una sonrisa nostálgica y matizó: “no tanto”.
Sus excompañeros lo recuerdan como uno de sus “mejores amigos”, destacando su disposición para ayudarlos tanto con las tareas como antes de las pruebas.
“Antón es uno de nuestros mejores amigos, ya que está siempre dispuesto a ayudarnos en cualquier situación, ya sea en tareas, antes de una prueba o incluso durante ella (aunque a veces somos nosotros los que le tenemos que ayudar en ese momento)”, se lee en el anuario.
También lo califican como un joven “muy estudioso” y “genio”, aunque esa imagen académica convivía con un marcado gusto por las travesuras.
El cerebro de las “guerras de manzanas”
Una de las anécdotas que rescata el documento es su participación como cerebro y promotor de las llamadas “guerras de manzanas”, una tradición que se desarrollaba durante los recreos del establecimiento.
“Antón fue el cerebro y promotor de la proscrita guerra de manzanas que se efectuaban en los largos y entretenidos recreos de nuestro queridísimo colegio. Por la prohibición de estas guerras resolvió trasladarlas al curso”, relata el texto.
El anuario también rescata su frase típica de esa época —“he visto correr sangre por menos”—, su “sueño dorado” de ser dueño de la Preferida y un particular “regalo útil” sugerido por sus compañeros: “un detector de pacos”.
Además, el documento cuenta que era común verlo pasear en auto por los sectores de Buin y que, para él, los fines de semana eran “días sagrados”, no dedicados al estudio.
Por qué lo llamaban “la oveja negra de la familia”
Uno de los pasajes que más llamó la atención es aquel en que sus compañeros se refieren a José Antonio Kast como la “oveja negra de su familia”.
La razón no estaba relacionada con su personalidad, sino con la carrera profesional que había escogido.
“La oveja negra de su familia, puesto que ha reemplazado la tradicional carrera de economía, por ser un simple abogado”, escribieron sus compañeros con humor.
En una familia vinculada tradicionalmente a la economía —su hermano Miguel Kast fue ministro de Estado y presidente del Banco Central—, la decisión del joven Kast de estudiar Derecho era vista como una ruptura con la tradición familiar.
Finalmente, esa elección se concretó. Tras egresar del Colegio Alemán en 1983, José Antonio Kast ingresó en 1984 a la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile, carrera de la que se licenció en 1990, jurando como abogado ante la Corte Suprema en agosto de 1991, según registra su reseña biográfica de la Biblioteca del Congreso Nacional.
Décadas después de aquel anuario, el “Antón” del Colegio Alemán asumió como Presidente de la República, dando un nuevo significado a las bromas de sus compañeros de generación.