“Quedé loco”: la brutal e impensada propina de Farkas que dejó en shock a un humilde trabajador
Leonardo Farkas dio propina de $300 mil tras tour astronómico en el Valle de Elqui: ‘Quedé loco’, confesó el astrofotógrafo
Leonardo Farkas volvió a hacer de las suyas en Chile. Esta vez, el filántropo fue sorprendido por el astrofotógrafo Sebastián Campos, director del Observatorio Galileo, ubicado en el Valle de Elqui, quien le realizó un tour astronómico y recibió a cambio una propina que dejó “loco” al propio cuentacuentos de las estrellas: $300 mil pesos.
“Le hice un tour astronómico a Farkas”: el encuentro en el Valle de Elqui
Campos, quien además de dirigir el observatorio se dedica a enseñar fotografía de astros, relató el encuentro en su cuenta de X: “Le hice un tour astronómico a @leonardofarkas y me dio 300 lucas de propina. Un tipazo el hombre”.
El relato no tardó en llenarse de reacciones entre sus seguidores. “Qué genial”, le escribió una usuaria. “Quedé loco”, reconoció él. “Buen aguinaldo”, destacó otro seguidor, en referencia a la bonificación de Fiestas Patrias que los trabajadores reciben este mes. “Literalmente”, replicó Campos, confirmando además que el tour ocurrió en los últimos días.
Como dato: el aguinaldo legal equivale a un 25% de lo percibido en noviembre, con tope de 4,75 ingresos mínimos mensuales — es decir, para la mayoría de los trabajadores, la propina de Farkas supera con creces lo que cobrarán de aguinaldo este mes.
Le hice un tour astronómico a @leonardofarkas y me dio 300 lucas de propina 😳 . Un tipazo el hombre
— Seba Campos (@seba_sirius) September 16, 2026
No es el primer gesto: el antecedente de los scouts de Vitacura
El episodio es uno más en la seguidilla de generosidades espontáneas que caracterizan al empresario cada vez que pisa suelo nacional. En diciembre pasado, tras votar en las presidenciales en el colegio Santa Úrsula de Vitacura, compró las 60 botellas de agua que vendía un grupo de scouts por $1,2 millones —las jóvenes solo necesitaban reunir $60 mil— y el agua terminó repartiéndose gratis entre los votantes. “Nos financió toda el agua, así que la empezamos a regalar a la gente”, relató entonces el vocero del grupo.
Ese mismo día, Farkas se refirió al clima electoral con su estilo: “Si gana Kast, los del otro lado no tienen que ir a incendiar, quemar casas, hacer huelgas (…) Si en cuatro años no les gusta quien salga, ahí elijan otro presidente”.
El historial del filántropo: propinas que ya son leyenda
Los gestos millonarios de Farkas tienen décadas de trayectoria. En 2008 donó $1.000 millones a la Teletón, convirtiéndose en la primera persona individual en aportar esa cifra a la cruzada; en 2010 entregó US$10.000 a cada uno de los 33 mineros rescatados en Copiapó; y en 2019, durante el Festival de Viña, dejó $1,5 millones de propina entre los garzones y el pianista del Hotel O’Higgins por consumir un pan de molde con queso derretido. Su nombre también está ligado a donaciones a instituciones deportivas, como los $20 millones que ofreció para mejorar las duchas de Juan Pinto Durán.
El hombre que aparece y desaparece
Lo que sigue sin explicarse —y es parte del encanto que rodea al empresario— es su itinerario. Farkas vive la mayor parte del año fuera del país y reaparece sin anuncio: en un local de votación, en un bar de Viña o, ahora, en un observatorio del Valle de Elqui, uno de los mejores cielos del hemisferio sur para mirar las estrellas. “Un tipazo el hombre”, repitió Campos, con la misma sorpresa de quienes se cruzan con el millonario más mediático de Chile.