E10 en Chile: qué dice el estudio científico sobre mezclar bencina con etanol y qué pasa con el motor

Una investigación publicada en ACS Omega analizó distintas mezclas de etanol y bencina, y halló mejoras en combustión y emisiones hasta cierto punto. El debate en Chile, sin embargo, sigue abierto por la falta de una propuesta formal confirmada por el Ministerio de Energía.

Primer plano de billetes chilenos de 20 mil pesos junto a una boquilla de combustible verde y un envase plástico con líquido, en una composición relacionada con bencina y etanol.

Un estudio científico publicado en 2026 volvió a poner sobre la mesa la mezcla entre bencina y etanol, una alternativa que en Chile ha sido vinculada al debate por una eventual gasolina E10. La investigación, difundida en la revista ACS Omega, analizó cómo cambian la combustión, la eficiencia y las emisiones en un motor de encendido por chispa cuando aumenta la proporción de etanol.

Qué encontró el estudio sobre la mezcla bencina-etanol

El trabajo comparó distintas combinaciones, desde bencina pura hasta etanol puro, y observó que las mezclas intermedias pueden ofrecer ventajas técnicas. La mayor eficiencia térmica se registró en E30, con un 34,5%, según el estudio, lo que representó un mejor aprovechamiento de la energía del combustible frente a la bencina sola.

El análisis también mostró mejoras en las emisiones en mezclas más altas. En E60, el estudio reportó bajas de hasta 16% en dióxido de carbono, 27% en monóxido de carbono, 38% en óxidos de nitrógeno y 57% en hidrocarburos no quemados, indicadores que suelen usarse para medir impacto ambiental y calidad de la combustión.

Hasta dónde mejora y desde cuándo empieza a caer el rendimiento

La misma investigación detectó un límite claro: sobre el 40% de etanol en la mezcla, el rendimiento del motor comienza a caer. En ese tramo se reducen la presión de combustión y la estabilidad del encendido, mientras que el consumo específico aumenta.

Ese comportamiento se explica porque el etanol entrega menos energía por litro que la bencina. En términos prácticos, un motor alimentado con mezclas muy altas de etanol necesitaría más combustible para entregar la misma potencia.

Qué significa esto para una eventual E10 en Chile

En paralelo a esta discusión técnica, el Ministerio de Energía ha analizado una gasolina E10, compuesta por 90% de bencina y 10% de etanol, como una alternativa para diversificar el suministro. Reuters informó que la iniciativa buscaría reducir la dependencia de un solo proveedor, pero esa versión fue posteriormente matizada por el propio Ministerio, que negó una propuesta formal sobre etanol en combustibles.

La referencia a E10 es importante porque se ubica muy por debajo de los niveles en que el estudio detectó pérdidas de rendimiento. En ese rango, la evidencia difundida por la investigación apunta a que el motor podría funcionar sin cambios mayores y con una combustión más eficiente, aunque eso depende del tipo de vehículo y de las condiciones de uso.

Para revisar el estado del debate en Chile, también puede consultarse la cobertura de Reuters disponible en MarketScreener y la aclaración del Ministerio de Energía difundida por BioBioChile.

Una tecnología que no es nueva, pero sí sigue en evaluación

El uso de etanol como combustible no es una novedad. El artículo científico recuerda que Henry Ford ya había trabajado con etanol puro en sus primeros desarrollos y que el Ford Model T fue diseñado para operar con una mezcla de bencina y etanol.

La novedad hoy no está en el concepto, sino en su posible aplicación a combustibles de uso masivo y en las implicancias que eso tendría para el mercado chileno, el consumo de los automovilistas y las emisiones contaminantes.

En síntesis, el estudio respalda que una mezcla baja como E10 está dentro de un rango técnicamente favorable, mientras que los problemas de potencia y consumo aparecen cuando el porcentaje de etanol sube bastante más. El punto político y regulatorio, sin embargo, sigue abierto en Chile.