Atropelló y mató a Paulina Fuentes en Vitacura: pagó inesperado monto y hoy sigue ejerciendo como médico
Paulina Fuentes fue atropellada fatalmente en Vitacura en 2024. La condena del médico responsable reabrió la polémica.
Paulina Fuentes murió atropellada en un paso de cebra en Vitacura, en julio de 2024. Dos años después, la condena contra el médico que la impactó volvió a encender la polémica: la familia apeló y su madre empuja una ley con su nombre.
El atropello que le quitó la vida a Paulina Fuentes
Todo ocurrió cerca de las 9:00 del martes 16 de julio de 2024. Yaritza Paulina Fuentes Villarroel, conocida como Pauli, cruzaba el paso peatonal de Avenida Camino El Parque, en Vitacura. Se dirigía al edificio de enfrente, donde hacía clases particulares de inglés.
Según las cámaras de seguridad del condominio, un BMW salió del recinto y viró a la izquierda sin detenerse. El auto impactó a la joven de 28 años y la arrastró varios metros. Falleció 70 minutos después en la Clínica Las Condes, a causa de un politraumatismo.
El conductor fue identificado como José Gregorio Colina Flores, médico dermatólogo venezolano. En su primera declaración aseguró que la joven apareció corriendo de forma sorpresiva, versión que las imágenes contradijeron, según consignó Teletrece.
Un informe técnico de Carabineros estableció que, en condiciones normales, el vehículo —de tecnología avanzada— le habría entregado indicaciones suficientes para evitar el atropello.
Este video de CHV muestra el atropello de Paulina Fuentes en Vitacura. pic.twitter.com/nEsUn0XAme
— Todo lo que pasa (@TodoPasaCL) July 25, 2024
La condena que indignó a la familia de Paulina Fuentes
El 7 de abril de 2026, la Fiscalía Metropolitana Oriente resolvió el caso por juicio simplificado. Colina fue condenado por cuasidelito de homicidio a 60 días de presidio menor —que no implica cárcel efectiva—, una multa de dos unidades tributarias mensuales (cerca de $143 mil) y la suspensión de su licencia de conducir por dos años.
Además, el dermatólogo sigue ejerciendo. Su nombre aún figura como parte del equipo médico en el sitio web de la prestadora donde trabaja en Santiago.
La madre de Pauli, Soraya Villarroel, no ocultó su rabia en su cuenta Justicia por Paulina: calificó el fallo como “un chiste” y acusó que la persecutora actuó “como defensora” del médico.
“Él la mató y no es un accidente. Si tú atropellas a una persona acá en Chile, no pasa nada”, había declarado antes la mujer, que vive en Ancud.
La larga batalla judicial por Paulina Fuentes
El caso acumula dos años de idas y vueltas. Colina fue formalizado por cuasidelito de homicidio y quedó en libertad, con arraigo nacional y firma mensual.
En julio de 2025, la familia presentó una nueva querella por homicidio simple con dolo eventual. El escrito acusa que el médico no prestó ayuda y que llamó a sus familiares para conseguir un abogado, según declaraciones de testigos y conserjes del condominio.
La defensa lo niega. El abogado Juan Leva sostuvo que su representado “detuvo su marcha, se bajó del vehículo y prestó ayuda a la víctima dentro de lo posible”, y que el médico declaró haber evaluado a la joven con sus conocimientos profesionales.
En enero de 2026, la Fiscalía propuso cerrar el caso con una pena de 540 días y pidió rebajar la calificación de homicidio simple a cuasidelito. La familia lo rechazó de plano, pero el procedimiento simplificado se aplicó igual, tal como detalló la unidad de investigación de BioBioChile.
La Ley Paulina: el proyecto que empuja su madre
La batalla no terminó con la sentencia. La abogada querellante, Antonia Martínez, ingresó un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones de Santiago para intentar revertir el castigo.
En paralelo, Soraya Villarroel impulsa la “Ley Paulina”, un proyecto que busca endurecer las sanciones para conductores responsables de atropellos fatales. Según contó, ya lo presentó por correo a varios parlamentarios.
“Falta una ley más específica, que no sea tan ambigua. Hoy todo queda a criterio, emoción y ética de una sola persona”, planteó la madre.
La apelación sigue en trámite y la condena no está firme: el caso de Paulina Fuentes tendrá al menos un capítulo más en los tribunales de Santiago.