“No era más que un fanático”: Capitana Rodríguez y Pancho Orrego explotan contra Bassa por dichos sobre Plaza Baquedano
Jaime Bassa afirmó que Plaza Baquedano “seguirá siendo Plaza Dignidad”. Javiera Rodríguez y Pancho Orrego respondieron con dureza.
La reapertura del monumento al general Baquedano reabrió una herida política que parecía cerrada. Este 17 de septiembre, tras cinco años de restauración, el conjunto escultórico volvió a quedar expuesto en Plaza Baquedano. Tres días después, el diputado Jaime Bassa (FA) insistió en que el espacio “es y seguirá siendo Plaza Dignidad”. La respuesta desde el oficialismo no se hizo esperar.
Qué pasó con el monumento al general Baquedano
El monumento fue retirado en 2021, después de sufrir graves daños durante el estallido social. Este 17 de septiembre, los muros que lo resguardaban fueron retirados definitivamente. La estructura volvió a su lugar de origen en marzo de 2026, pero el plinto aún requería trabajos.
La restauración incluyó la remoción de 23 capas de pintura y la reposición de placas de bronce con las batallas de Chorrillos y Miraflores. También se reinstalaron las esculturas de La Gloria y El Centinela.
El 19 de septiembre, más de dos mil efectivos del Ejército desfilaron frente al monumento. Fue el primer homenaje militar en cinco años. El acto fue organizado por la Municipalidad de Providencia, encabezada por el alcalde Jaime Bellolio.
Qué dijo Jaime Bassa sobre Plaza Baquedano
El exvicepresidente de la Convención Constitucional publicó sus declaraciones tres días después del desfile. Afirmó que pese al retorno del monumento, Plaza Italia “es y seguirá siendo Plaza Dignidad”. El diputado del Frente Amplio no realizó mayores precisiones sobre su postura.
Las declaraciones llegaron en un contexto político sensible. El presidente José Antonio Kast no confirmó su asistencia al acto del 19 de septiembre. Desde el Ejército de Chile señalaron que la instancia buscaba “homenajear y destacar la figura del prócer militar”.
La furia de Javiera Rodríguez contra Bassa
La diputada Javiera Rodríguez (REP) fue una de las voces más duras. Afirmó que “a Bassa lo pusieron en un altar haciéndole creer a la gente que era un gran experto”. Añadió que “por lo visto, no era más que un fanático y lo sigue demostrando a casi siete años del estallido delictual”.
Rodríguez también cuestionó la falta de autocrítica del exconvencional. Señaló que no hay “reflexión sobre lo que él mismo ayudó a construir: caos social, violencia y números rojos para la economía de Chile”.
Macarena Santelices y el “desprecio a la historia de Chile”
En la misma línea, Macarena Santelices (REP) sostuvo que Bassa “vuelve a demostrar el desprecio que el Frente Amplio le tiene a la historia de Chile”. Agregó que “la Plaza Baquedano es un patrimonio de todos los chilenos, no el patio de juegos de la extrema izquierda”.
Santelices también afirmó que “la ciudadanía se cansó de su superioridad moral y de su intento por refundar el país”.
Catalina Del Real: “Se quedó pegado en el octubrismo”
Catalina Del Real (REP) calificó las declaraciones como “inaceptable”. Señaló que un parlamentario “insiste en validar el lenguaje y los símbolos de la violencia que tanto daño le hicieron a nuestro país”.
Del Real afirmó que Bassa “se quedó pegado en el octubrismo y en el fracaso de su Convención Constitucional”. Añadió que “Chile ya superó esa etapa de división”.
Pancho Orrego y el “hito de restauración del orden público”
El diputado Francisco Orrego (RN) defendió la reapertura como “un hito de restauración del orden público, el respeto republicano y la recuperación de la identidad nacional”. Orrego sostuvo que “insistir en discursos que validan la destrucción de nuestros espacios comunes responde a una lógica octubrista que la ciudadanía ya superó”.
El contexto político de la disputa por Plaza Baquedano
La disputa simbólica ocurre bajo el gobierno de José Antonio Kast, asumido en marzo de 2026. El oficialismo ha impulsado la recuperación de espacios públicos como parte de su agenda de “orden público”. La Municipalidad de Providencia, liderada por Bellolio, ha sido un actor central en la restauración del monumento.
El monumento al general Baquedano fue inaugurado originalmente el 18 de septiembre de 1928. Durante décadas fue epicentro de celebraciones deportivas y políticas. Su retiro en 2021 marcó uno de los símbolos más visibles del estallido social.