¿Mintió en su confesión?: El perturbador detalle sobre la casa de Ghislain Quiroz que remece la investigación
Una investigadora reveló antecedentes que ponen en duda la confesión del caso Mariana Sepúlveda, desaparecida en 2008. Mira aquí.
Nuevas dudas remecen el caso de Mariana Sepúlveda. La joven de 19 años desapareció en Conchalí en 2008 y su rastro sigue perdido. Ahora, una investigadora entregó antecedentes inéditos que ponen en tela de juicio la confesión de Ghislain Quiroz, el vecino que se atribuyó el crimen y quedó libre por prescripción.
Se trata de Verónica Pozo, fundadora de la agrupación En Busca de Justicia Internacional. La experta habló en el programa El Comisario, del ex PDI Carlos Collao, y apuntó a un detalle del que, aseguró, nadie habla.
El antecedente que sacude el caso Mariana Sepúlveda
Pozo investiga la desaparición desde Suecia hace años. Su trabajo la llevó a contactar vecinos del pasaje Logroño: “Comenzó gente a contactarme y a decirme cosas. Sucedían muchas cosas a puertas cerradas”, contó.
Así llegó a un dato clave sobre el dormitorio donde Quiroz dijo haber enterrado a la joven: “El que le cambió el piso al dormitorio fue el hermano de él y lo hizo para adecuar la pieza para su hijito. El imputado no estaba durmiendo en esa pieza, hace tiempo que no dormía ahí”, reveló.
La investigadora sumó otro antecedente: “El imputado ahora tiene moto, pero su hermano tenía moto desde antes y nadie habla de eso”, precisó, en alusión a los jóvenes motoristas que la policía investigó en 2008.
Por qué duda de la confesión
La conclusión de Pozo fue directa: “Hay muchos antecedentes que a mí me hacen dudar de lo que habló el imputado. ¿Solo hacer todo y que nadie lo viera? No creo”, cuestionó.
También criticó a la carabinera que recibió la confesión en la 5ª Comisaría de Conchalí. La funcionaria describió al hombre como “el pobrecito” que vino a declarar. Pozo lo rechazó: “Si hubiese estado tan enfermo, no habría guardado el secreto tantos años”, planteó. Sobre el móvil de celos que el propio Quiroz mencionó, pidió cautela: “Hay que comprender que no es una persona sana”.
Qué dijo Ghislain Quiroz en su confesión
El 6 de septiembre, Quiroz se presentó ante Carabineros y se atribuyó el crimen. “Hoy se cumplen 18 años que la asesiné. Quiero el perdón de la familia y de los amigos”, declaró, según el testimonio al que accedió la prensa.
El hombre, de 42 años, relató que enterró el cuerpo bajo el piso de su pieza: “Cavé un hoyo muy profundo y la enterré en mi pieza debajo del piso, y no dormía en la pieza porque estaba maldita. Después de cinco años la tomé, la eché a una bolsa y la cargué y la saqué a la basura”, sostuvo.
Los peritajes en su domicilio encontraron una pieza ósea bajo el dormitorio. Sin embargo, los análisis determinaron que no era humana.
Por qué quedó libre el imputado del caso Mariana Sepúlveda
El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago sobreseyó a Quiroz de forma total y definitiva. La jueza aplicó la prescripción: entre el 29 de agosto de 2008 y septiembre de 2026 pasaron más de 18 años, por sobre el plazo máximo de 15 años que fija el Código Penal.
Un informe de la PDI fue determinante: el imputado no registra salidas de Chile desde 2008. De haber viajado al extranjero, el plazo se habría duplicado y la causa seguiría vigente.
La Fiscalía anunció que apelará, y la Corte de Apelaciones de Santiago ya revisa la resolución. Los padres de Mariana, en tanto, tampoco creen el relato completo. Su madre, Marta León, negó la supuesta relación entre su hija y el imputado: “Para mí eso es una mentira, yo la conozco. Mariana era de liceo a la casa, de la casa al liceo”, afirmó.
La búsqueda de Mariana Sepúlveda sigue abierta
Mientras la justicia define el futuro de la investigación, los dichos de la investigadora instalan una nueva arista en el caso Mariana Sepúlveda. Los antecedentes de Pozo no constituyen hechos judicialmente acreditados, pero refuerzan la tesis de la familia: si el crimen ocurrió, el vecino no habría actuado solo.
Quiroz, en tanto, mantiene su presunción de inocencia tras el sobreseimiento. Y para los padres de la joven, la meta sigue intacta: encontrar a Mariana, 18 años después.