“Yo también me fui al chancho”: lo que Kast le dijo a Pancho Saavedra cuando lo visitó en su departamento
Pancho Saavedra contó la verdad detrás de su insulto a José Antonio Kast y reveló un inesperado desenlace que lo dejó en shock.
Pancho Saavedra contó la verdad detrás de uno de sus conflictos más recordados: el insulto que le dedicó a José Antonio Kast en 2018 y la reacción del entonces diputado, que pidió su despido a Andrónico Luksic. Además, reveló un giro de la historia que lo dejó en shock.
El relato lo entregó en el Felipe Podkast, el espacio del exdiputado Felipe Kast, hermano del actual Mandatario.
El insulto de Pancho Saavedra que desató todo
Corría diciembre de 2018. El hoy Presidente cuestionó en Twitter a la diputada mapuche Emilia Nuyado, que había intervenido en mapudungun en el Congreso. “Yo hubiera dicho ‘aquí ocupamos el idioma oficial de Chile para que todos nos entendamos'”, reclamó Kast, quien incluso avisó que hablaría en alemán si volvía a ser diputado.
La reacción del animador no se hizo esperar. “Yo que soy muy defensor de los pueblos originarios”, contextualizó Pancho, le respondió con un escueto “imbécil” en una noticia que publicó La Tercera. “Mucha gente me aplaudía y mucha me trataba de ‘imbécil’ a mí”, recordó.
La petición de Kast a Luksic por Pancho Saavedra
El líder republicano no lo dejó pasar y arrobó al dueño de Canal 13: “Lamento que Andrónico Luksic le dé tribuna a personas que se ganan la fama insultando a otros por las redes. Lejos de felicitarlo, deberían sancionarlo en el canal y obligarlo a pedir disculpas por sus insultos”, escribió.
Sin embargo, Luksic le prestó ropa al conductor de Lugares que hablan: “Lo corrijo: Pancho Saavedra se gana la vida y el cariño de las personas rescatando historias de lugares recónditos del país y mostrando la riqueza natural de Chile y su gente. No estoy de acuerdo con el insulto de él ni tampoco con las burlas de usted sobre el mapudungun”, frenó en seco.
José Antonio lo corrijo: @panchosaavedra se gana la vida y el cariño de las personas rescatando historias de lugares recónditos del país y mostrando la riqueza natural de Chile y su gente. No estoy d acuerdo con el insulto de él ni tampoco con las burlas de ud sobre el mapudungún https://t.co/p7MBBy8jBt
— Andrónico Luksic C. (@aluksicc) December 26, 2018
“Quedó la escoba”: el costo personal del conflicto
De ahí en adelante, la cosa escaló. “Empecé a tener una cantidad de ataques en Twitter, ¡tan feroces!, que me angustié mucho, y dije ‘estoy exponiendo a mi familia'”, sinceró el animador. Según contó, hubo gente “capaz de publicar tu certificado de nacimiento y datos personales”, por lo que reconoció: “me urgí mucho”.
El episodio incluso llegó a la prensa política. “Esto se transformó en un tema que salió hasta en La Segunda; yo no podía creer lo que había pasado”, relató. Eso sí, aclaró que “no tuve miedo de que me despidieran, lo que tuve fue la sensación de haberme equivocado”.
El giro que Pancho Saavedra no esperaba
Para ponerle paños fríos, el animador recurrió a una amiga: la entonces ministra vocera de Piñera, Cecilia Pérez. “Le dije ‘Cecilia, quiero que hables con José Antonio para que esto pare, ¡dile! Yo me equivoqué, lo reconozco'”, contó.
Lo que vino después lo descolocó por completo. “Yo vivía en las Torres de Tajamar, arriba del Passapoga. Tocan el timbre: José Antonio Kast, en mi casa, tomándose un café conmigo, el actual Presidente de Chile en mi casa. Y le pedí disculpas”, expuso.
Además, reveló la respuesta del hoy Mandatario: “Él tuvo la generosidad de ir hasta mi casa y de decirme que también me tenía mucha buena. Y me dijo ‘yo también me fui al chancho con lo que hice en ese Twitter'”, relató. “Fumamos la pipa de la paz”, remató.
La lección que dejó el episodio
Ocho años después, Pancho Saavedra saca una conclusión clara: “Creo que no hay nada que te haga más grande que ser capaz de conversar, de decir ‘lo siento’, ‘disculpa’, ‘me equivoqué’ y ‘que esto pare'”, cerró.
Y dejó una reflexión final: “De repente veo situaciones en que hay personas que se pelean y no se piden disculpas. Ya suficiente pelea hay en la política como para seguir uno peleando. ¿Para qué te la vas a pasar mal, para qué vas a estar enemistado?”, sentenció el animador, que hoy puede contar la anécdota entre risas.