Salió a bucear un sábado, no dio más señales y sus aletas aparecieron con marcas: misterio que estremece a Coquimbo
La búsqueda del buzo desaparecido Carlos Aquea sigue: el hallazgo de su equipamiento abrió una cruda hipótesis sobre qué pasó.
La búsqueda del buzo desaparecido Carlos Aquea Álvarez cumplió casi una semana sin resultados positivos. El experimentado pescador submarino de 46 años perdió contacto con su familia el sábado 26 de septiembre, tras ingresar al mar en el sector de Caleta Chañaral de Aceituno, comuna de Freirina.
El operativo, que lidera la Armada de Chile, se mantiene desplegado por mar, tierra y aire. Y en los últimos días, una serie de hallazgos abrió una cruda línea de investigación sobre lo que pudo ocurrir.
Qué se sabe del buzo desaparecido en Chañaral de Aceituno
Aquea, oriundo de Coquimbo, salió ese sábado a realizar buceo en apnea, su actividad habitual. Al no entregar señales durante horas, su esposa presentó la denuncia ante las autoridades.
El protocolo de búsqueda y salvamento se activó tras la alerta de Bomberos de Freirina. En tierra, los equipos encontraron su camioneta, una Nissan Terrano blanca, en las cercanías de Playa Las Lositas. En el mar, recuperaron parte de su equipamiento: dos aletas de carbono, su arpón y restos de su traje.
Esos hallazgos permitieron delimitar el área de rastreo hacia sectores como Chungungo, Los Choros y Punta de Choros, con el apoyo de Carabineros, pescadores artesanales, buzos locales, rescatistas COSAR y una aeronave aeronaval.
Las aletas con marcas: la hipótesis del tiburón
El estado de los elementos encontrados llamó la atención de los equipos. El doctor Cristián Araya-Jaime, investigador de la Universidad de La Serena, lo explicó a T13: “Existe evidencia parcial asociada a los restos de equipamiento que han encontrado de este pescador, específicamente aletas que tienen marcas muy particulares, que uno podría pensar que lamentablemente esto se debió a un incidente con tiburones”.
Un testigo que examinó directamente las prendas fue más allá ante medios locales. “Yo vi la aleta y la aleta estaba mordida por un tiburón grande”, afirmó. Según su relato, una aleta tenía marcas separadas por unos cinco centímetros y la otra estaba quebrada en forma de “L”, con el arpón incrustado y el carrete apretado contra ella. Ambas aparecieron separadas por unos 15 metros.
Esa apreciación, eso sí, no ha sido confirmada por ningún análisis pericial. Tampoco se han encontrado la máscara ni los plomos del buzo.
El contrapunto de una experta: las marcas no serían de tiburón blanco ni mako
La bióloga marina Neiti Morales, doctora en Biología e investigadora del Instituto de Fomento Pesquero y de ESMOI, revisó las imágenes del equipamiento y planteó reparos a esa hipótesis.
La especialista explicó que los tiburones blancos tienen dientes grandes, triangulares y aserrados, por lo que sus mordeduras dejan un patrón reconocible. En las fotografías, en cambio, observó perforaciones más separadas y una especie de semicírculo, características que a su juicio no corresponderían a esas especies.
De todos modos, recordó que en las costas chilenas existen más de 100 especies de tiburones, rayas y quimeras, por lo que la interacción con un animal marino no se descarta.
Quién es Carlos Aquea, el buzo desaparecido
Aquea acumula cerca de tres décadas de experiencia en el mar. Es ingeniero constructor de la Universidad de La Serena, con trayectoria en proyectos portuarios y buceo comercial.
En el plano deportivo es una figura destacada: en 2024 se coronó campeón nacional de pesca submarina en Coquimbo, torneo en el que además logró la captura de mayor peso, y tiene un título panamericano en la disciplina. También es padre de familia.
Cómo sigue la búsqueda del buzo desaparecido
La autoridad marítima recalcó que el foco permanece en encontrarlo y que no hay una causa determinada. “En cuanto a las causas, no descartamos ninguna hipótesis. Sin embargo, como autoridad marítima, nos mantenemos enfocados en la búsqueda”, sostuvo el capitán Cristián González, gobernador marítimo de Caldera.
Además, confirmó que “durante días anteriores se han encontrado elementos que no descartamos puedan ser pertenencia de esta persona desaparecida”. Esas prendas serán sometidas a peritajes para establecer su origen y el tipo de daño que presentan.
Familiares, voluntarios y equipos de emergencia siguen desplegados en el sector. La zona de búsqueda se mantiene ampliada porque todavía no existe certeza sobre el punto exacto donde el buzo desaparecido ingresó al mar.
