Sale de prisión la “Quintrala magallánica”: contrató a un carnicero del súper para ejecutar brutal plan contra su esposo

Irma Ovalle vuelve al centro de la atención tras un giro judicial que reabre uno de los crímenes más recordados de Magallanes.

Irma Ovalle Oyarzún durante una audiencia judicial por el caso que conmocionó a Punta Arenas.

Irma Ovalle Oyarzún, conocida mediáticamente como la “Quintrala magallánica”, abandonó el Complejo Penitenciario de Punta Arenas después de permanecer más de 14 años privada de libertad por el parricidio de su esposo, Didier Mansilla Rivera.

Su salida se concretó durante la noche del miércoles tras acceder a la libertad condicional. Eso, sin embargo, no significa que su condena haya terminado: deberá cumplir fuera de la cárcel el período que resta de la pena de 20 años impuesta en 2013.

El caso estremeció a Magallanes por la planificación detrás del crimen. La investigación estableció que Ovalle acordó con un joven que trabajaba en el mismo supermercado el asesinato de su marido a cambio de dinero.

Irma Ovalle deja la cárcel, pero su condena continúa

Ovalle salió del penal de Avenida Circunvalación y continuará bajo el régimen de libertad condicional durante el saldo restante de su sentencia, que se extiende aproximadamente hasta 2032.

La diferencia es importante. De acuerdo con el Decreto Ley 321 que regula la libertad condicional, este beneficio no extingue ni modifica la duración de la pena. Se trata de una forma particular de continuar cumpliéndola en libertad y bajo las condiciones correspondientes.

La resolución representa además un giro respecto de lo ocurrido apenas seis meses atrás.

En abril de 2026, Ovalle solicitó por primera vez la libertad condicional, pero la Comisión de Punta Arenas rechazó su petición. De 83 solicitudes revisadas durante aquel proceso, solamente una fue acogida.

Ahora, durante el proceso correspondiente al segundo semestre, la comisión jurisdiccional decidió concederle el beneficio.

Irma Ovalle y el crimen que estremeció a Punta Arenas

La historia se remonta al 29 de julio de 2012. Didier Celestino Mansilla Rivera, suboficial mayor del Ejército en retiro de 54 años, recibió una grave herida con arma blanca mientras se encontraba en su automóvil.

Tras el ataque alcanzó a desplazarse algunos metros en el vehículo hasta chocar contra un poste. Fue trasladado en estado crítico al hospital de Punta Arenas, donde murió posteriormente.

Lo que inicialmente parecía un ataque cuya autoría era desconocida terminó dando un giro completo durante la investigación.

Los antecedentes reunidos establecieron que su esposa, Irma Ovalle, había acordado con Sergio Escalona Chiguay que este diera muerte a Mansilla a cambio de una recompensa.

Ambos trabajaban en aquella época en el mismo supermercado. Ovalle se desempeñaba como reponedora y Escalona trabajaba ligado al área de carnicería.

La versión sobre cuánto ofreció Irma Ovalle por el crimen

Durante las primeras diligencias surgieron distintas versiones respecto de la cantidad de dinero comprometida.

El fiscal Eugenio Campos explicó entonces las diferencias entre los relatos entregados por los involucrados.

“Según la versión del sicario, la mujer iba a pagarle 5 millones de pesos, pero ella declara que sólo le cancelaría $1 millón después de que hiciera los trámites para cobrar un seguro de vida”, señaló.

Posteriormente, la sentencia estableció que Ovalle indujo e instigó a Escalona a cometer el crimen a cambio de una recompensa cercana a un millón de pesos.

Escalona, que tenía 20 años cuando ocurrieron los hechos, reconoció que pensaba utilizar el dinero para comprar un automóvil.

El perfil falso que utilizaron para engañar a Didier Mansilla

Uno de los elementos centrales de la planificación fue la creación de una identidad falsa en Facebook.

Escalona se hizo pasar por una mujer para establecer contacto con Mansilla y ganarse progresivamente su confianza.

El engaño no quedó limitado a mensajes escritos. Según explicó el fiscal durante la investigación, el joven también modificaba artificialmente su voz.

“El joven declaró que utilizó un software computacional para cambiar su voz y engañar a la víctima”, señaló el persecutor.

El contacto virtual terminó derivando en una cita. Mansilla acudió creyendo que podría conocer a la mujer con quien había estado conversando.

Cómo se concretó el asesinato de Didier Mansilla

La investigación reconstruyó posteriormente el momento del encuentro.

Campos explicó que Escalona se presentó ante Mansilla como una persona que podía llevarlo hasta donde supuestamente se encontraba la mujer del perfil falso.

“Ese día 29 de julio el imputado se acercó al vehículo del exmilitar con el pretexto de ser un amigo de la mujer (a la que iba a conquistar) y lo engañó diciéndole que lo llevaría al lugar donde ella lo esperaba. Fue en ese momento cuando Escalona le asestó un corte que le cercenó la yugular”, detalló el fiscal.

La gravedad de la lesión terminó provocando la muerte de Mansilla.

Escalona declaró posteriormente que se había “preparado” para cometer el ataque viendo películas y buscando en internet información sobre zonas vulnerables del cuerpo.

También sostuvo durante la investigación que el acuerdo habría contemplado originalmente matar a una sobrina de Ovalle, aunque ese segundo crimen nunca se concretó.

Las confesiones que permitieron esclarecer el caso de Irma Ovalle

La investigación comenzó a cerrarse cuando Carabineros tomó declaración a ambos involucrados.

El entonces capitán Álvaro Muñoz explicó cómo terminaron detenidos.

“En la entrevista ambos reconocen su participación en los hechos y son detenidos de inmediato”, señaló.

El Ministerio Público llevó posteriormente a juicio a ambos acusados. Ovalle enfrentó cargos por parricidio y Escalona por homicidio calificado.

En mayo de 2013, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a 20 años de presidio a cada uno.

La justicia estableció que ambos se coordinaron, planificaron y acordaron dar muerte a Didier Mansilla, y que Ovalle tuvo la calidad de autora del parricidio al inducir directamente al ejecutor material.

Otro fallo volvió a poner a Irma Ovalle en la noticia durante 2026

El nombre de Ovalle ya había regresado a la actualidad judicial algunos meses antes de obtener la libertad condicional.

En mayo se conoció que la Corte de Apelaciones de Punta Arenas ordenó a Capredena restituirle una pensión de montepío derivada de la muerte de su esposo.

De acuerdo con los antecedentes conocidos del fallo, debían pagarse montos acumulados desde 2017 que fueron estimados en cerca de $150 millones.

La controversia se produjo precisamente porque Ovalle había sido condenada por el parricidio de la persona que originó el beneficio previsional.

La decisión judicial se fundamentó en que no existía previamente una declaración civil de indignidad que le impidiera recibir el montepío.

Qué cambia ahora para la llamada “Quintrala magallánica”

La salida del penal marca el fin de más de 14 años de reclusión efectiva, pero no el término jurídico de la sentencia.

La actual legislación exige, entre otros elementos, revisar el tiempo de pena cumplido, la conducta penitenciaria y un informe psicosocial elaborado por profesionales de Gendarmería que considera factores asociados al riesgo de reincidencia y conciencia del delito.

Durante el proceso del segundo semestre de 2026, la Comisión de Libertad Condicional de Punta Arenas comenzó a analizar un total de 86 solicitudes de distintos establecimientos penitenciarios de Magallanes.

Entre esas decisiones apareció finalmente el beneficio para Irma Ovalle, quien continuará cumpliendo fuera de prisión el saldo de una condena originada por uno de los crímenes por encargo más recordados de la Región de Magallanes.