Impacto mundial: el brutal mazazo de Trump a la ONU y el golpe que remece a Chile
Trump ordena retirar a EE.UU. de 66 organismos internacionales, causando impacto global y efectos en Chile.
Un giro monumental tomó la política exterior estadounidense luego de que Donald Trump firmara un memorándum que redefine la relación del país con el sistema multilateral. La Casa Blanca anunció la salida inmediata de Estados Unidos de decenas de organismos internacionales, una determinación que ya fue comunicada a Naciones Unidas.
La decisión que sacude al multilateralismo
Según informó el Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio, el Gobierno instruyó que todas las agencias federales suspendan de inmediato su participación y aportes financieros a 66 organizaciones internacionales.
La medida afecta tanto a 31 entidades dependientes de la ONU como a otros 35 organismos multilaterales externos, que dejarán de recibir los aportes norteamericanos.
Trump justificó la acción bajo el argumento de que varios organismos “ya no sirven a los intereses” del país y siguen lo que define como “agendas globalistas”, vinculadas a políticas climáticas, gobernanza y marcos ideológicos que, a su juicio, interfieren con la soberanía estadounidense.
Qué significa y por qué importa
La salida no se asemeja a episodios previos, como el alejamiento de la OMS o del Consejo de Derechos Humanos. Esta vez, se trata de un retiro masivo que impacta la estructura que sostiene la cooperación internacional desde la posguerra.
Estados Unidos es el mayor financiador del sistema: aporta cerca del 22% del presupuesto ordinario de la ONU, además de contribuciones voluntarias clave para el funcionamiento de proyectos en salud, desarrollo, alimentación y paz.
En 2021, junto a Alemania y Suecia, concentró el 38% del financiamiento del sistema de desarrollo de la ONU.
La retirada implica recortes, redefiniciones de programas, ajustes operativos y búsqueda urgente de nuevos fondos para decenas de agencias afectadas.
La reacción para el mundo y para la ONU
António Guterres, Secretario General del organismo, lamentó públicamente el retiro estadounidense. En un comunicado enfatizó que los compromisos financieros no son discrecionales:
“Como hemos subrayado de manera constante, las contribuciones evaluadas al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas y al presupuesto de mantenimiento de la paz, tal como las aprueba la Asamblea General, son una obligación legal en virtud de la Carta de la ONU para todos los Estados Miembros, incluidos los Estados Unidos”, señaló.
Además subrayó la continuidad del sistema:
“Todas las entidades de las Naciones Unidas seguirán adelante con la implementación de sus mandatos, tal como les han sido otorgados por los Estados Miembros”.
Chile en el mapa del impacto
Chile forma parte de prácticamente todas las instituciones multilaterales involucradas en la salida estadounidense.
Entre las más relevantes se mencionan la CEPAL, ONU Mujeres, UNCTAD, UN-Habitat, el IPCC, el Fondo de Población (UNFPA), ONU-Agua y ONU-Océanos.
El país utiliza estas plataformas para acceder a asesorías técnicas, fortalecer políticas públicas y articular cooperación internacional en comercio, clima, género y migración.
La CEPAL, con sede en Santiago desde 1966, es uno de los casos emblemáticos: pierde financiamiento clave para investigación, estudios regionales y su rol como centro de pensamiento para América Latina.
Santiago, capital ONU en Sudamérica
Con 21 entidades instaladas en suelo chileno y más de mil funcionarios, Santiago es hogar regional para organismos como ACNUDH, FAO, UNESCO, OIT, OMS y OPS.
La reducción del financiamiento estadounidense afectará directamente las operaciones locales y también al resto de la región.
Clima, comercio y desarrollo: los frentes más sensibles
El retiro abre un escenario donde Europa y China pueden aumentar su influencia en negociaciones internas de la ONU, especialmente en materia climática, comercial y normativa.
Por ejemplo, EE.UU. abandona UNCTAD y se distancia de acuerdos globales como el impuesto corporativo mínimo de la OCDE, debilitando reglas multilaterales que buscan ordenar la economía global.
El trasfondo político y estratégico
La orden ejecutiva corona un proceso iniciado durante el primer mandato de Trump, que busca desmontar organismos que considera excesivos, ideológicos o contrarios a los intereses nacionales.
Críticos dentro del país han advertido consecuencias mayores: ex altos funcionarios como John Kerry señalan que esta decisión es “un regalo para China”, que podría ocupar el vacío y ejercer liderazgo global en esferas antes dominadas por Washington.