Gobierno y CUT intensifican diálogo por salario mínimo en medio de diferencias sobre el reajuste y su impacto económico.
Las negociaciones entre el Gobierno y la Central Unitaria de Trabajadores siguen activas en la antesala de la definición de un nuevo monto para el salario mínimo, en un proceso marcado por posturas divergentes y plazos acotados.
Autoridades del Ejecutivo y representantes sindicales retomaron las conversaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo antes de la fecha límite, en medio de un escenario económico que mantiene tensionada la discusión.
Plazo clave: antes del Día del Trabajador
El actual sueldo mínimo en Chile se ubica en $539.000, cifra que deberá ser actualizada dentro de los próximos días.
Ajustes vinculados al reajuste
La nueva cifra debe definirse antes del 1 de mayo, fecha en que se conmemora el Día del Trabajador. En ese contexto, también se contemplan modificaciones en beneficios asociados, como la asignación familiar, maternal y el subsidio familiar.
La postura de la CUT
Desde la organización sindical, liderada por José Manuel Díaz, se ha planteado la necesidad de que el reajuste tenga un impacto concreto en los ingresos de los trabajadores.
Enfocados en el poder adquisitivo inmediato
El dirigente explicó que la propuesta apunta a compensar el aumento en el costo de vida, especialmente influido por el alza de los combustibles, lo que ha afectado directamente el bolsillo de las familias.
Además, advirtió diferencias con el enfoque del Ejecutivo, señalando que mientras el Gobierno prioriza efectos futuros, la CUT exige soluciones inmediatas.
“Este año, el coste de la vida para las y los trabajadores, y para los ciudadanos, es más caro. Conversaremos el 2027, el 2028, según sean las realidades, pero hoy día le pedimos a los ministros que vean la realidad”, afirmó.
La mirada del Gobierno
Desde el Ejecutivo, encabezado en esta materia por el ministro del Trabajo, Nicolás Rau, se ha planteado cautela respecto a un incremento en las remuneraciones.
Impacto en empleo y economía
La autoridad ha señalado que un aumento del salario mínimo podría incidir en otros objetivos económicos, particularmente en la generación de empleo, elemento que forma parte del análisis en curso.
En la misma línea, el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rossende, entregó declaraciones al diario La Tercera, donde llamó a abordar el debate con realismo.
“Es importante que el mundo de los trabajadores, de los empleadores y el Ejecutivo tengamos esta conversación, pero una conversación aterrizada a la realidad que tenemos hoy día”, sostuvo.
Asimismo, añadió que, a su juicio, el reajuste debería alinearse con la inflación: “que (el reajuste) debiese ser en torno al IPC”.
Negociación en desarrollo
Las conversaciones continúan en curso y se espera que en los próximos días ambas partes logren acercar posiciones para definir el nuevo salario mínimo, en una decisión que tendrá impacto directo en millones de trabajadores del país.

