Nueva Cadem golpea al Gobierno: sube desaprobación y cambia percepción ciudadana sobre recursos fiscales.
Un nuevo sondeo de opinión pública encendió las alertas en La Moneda. Este jueves se dieron a conocer los resultados más recientes de la encuesta Plaza Pública Cadem, los que reflejan un escenario complejo para la administración del Presidente José Antonio Kast.
El estudio no solo evidencia un aumento en la desaprobación presidencial, sino que también muestra un giro relevante en cómo la ciudadanía percibe la situación económica del país.
Desaprobación alcanza su punto más alto
Según los datos entregados por Cadem, la evaluación negativa del mandatario experimentó un incremento de cuatro puntos, alcanzando un 57%. Se trata del nivel más alto registrado desde el inicio de su gestión.
Este indicador confirma una tendencia al alza en el rechazo ciudadano, consolidando un momento particularmente delicado para el Ejecutivo en términos de respaldo.
Cambio de percepción sobre la situación fiscal
Uno de los puntos más llamativos del sondeo tiene relación con la visión de la ciudadanía sobre las arcas fiscales. Desde el Ejecutivo se ha reiterado en diversas ocasiones que “no hay plata”, responsabilizando a la administración anterior por la estrechez económica.
Ese argumento ha sido utilizado para justificar decisiones como el alza en el precio de los combustibles y recortes en distintos programas estatales.
Sin embargo, la encuesta revela un cambio significativo: un 63% de los consultados considera que el país sí cuenta con los recursos necesarios para cumplir con sus obligaciones, aunque reconoce un escenario más ajustado.
Este resultado implica un aumento de 20 puntos en comparación con la medición realizada hace solo un mes.
Baja percepción de crisis económica
En paralelo, la idea de que Chile enfrenta una situación fiscal crítica pierde fuerza. Solo un 8% de los encuestados respalda esa afirmación, lo que representa una caída de 25 puntos en el mismo periodo.
Caen expectativas en áreas clave
El estudio también refleja un deterioro en la confianza ciudadana respecto al desempeño del Gobierno en temas sensibles. Las expectativas de cumplimiento en áreas como seguridad, migración y economía han disminuido de forma considerable.
Estos resultados configuran un escenario desafiante para el Ejecutivo, que deberá enfrentar una ciudadanía cada vez más crítica y con mayores exigencias en materias prioritarias.

