Nuevos testimonios apuntan al supuesto uso de dinero en efectivo en el caso que involucra a la senadora Camila Flores.
Nuevos detalles salieron a la luz en torno a la investigación que afecta a la senadora Camila Flores, en medio de las acusaciones sobre un supuesto mecanismo para obtener dinero proveniente de asignaciones parlamentarias.
De acuerdo con los antecedentes conocidos hasta ahora, la parlamentaria habría solicitado parte de los sueldos pagados por el Congreso a asesores que trabajaban en su equipo cuando ejercía como diputada.
La llamada “cuota Flores” sigue bajo investigación
Según las indagatorias, la denominada “cuota Flores” habría sido exigida a algunos integrantes de su equipo como condición para mantenerse contratados.
Los montos, de acuerdo con los antecedentes ventilados, debían ser entregados en efectivo a la parlamentaria.
Investigan uso de recursos para gastos personales
Las sospechas apuntan a que la senadora habría obtenido alrededor de 300 millones de pesos mediante este mecanismo, recursos que presuntamente se habrían utilizado para fines personales.
Parte de esos antecedentes fueron abordados en el matinal Contigo en la Mañana de Chilevisión.
Cuidadora declaró que recibía pagos en efectivo
En el programa se dieron a conocer antecedentes relacionados con el eventual uso de dinero en efectivo para pagar a trabajadoras particulares.
Una de ellas, identificada como Melanie y quien cuidaba a la hija de la parlamentaria, entregó declaraciones ante Fiscalía.
“Sacaba el dinero de su cartera”
Según su testimonio, trabajaba sin contrato formal y recibía pagos semanales en efectivo.
“Flores sacaba el dinero de su cartera y me lo pasaba en billetes de 20.000 y 10.000 pesos. En ocasiones la diputada dejaba dinero en efectivo en la casa para gastos menores, como comprar verduras o helados”, relató en su declaración.
La trabajadora aseguró además que percibía 250 mil pesos semanales por sus labores.
Otra extrabajadora aseguró que no existían respaldos formales
Una segunda exempleada de Camila Flores también entregó antecedentes sobre la modalidad de pago utilizada.
Según explicó en conversación con el matinal, trabajó durante nueve meses sin contrato y recibiendo dinero en efectivo.
“No quería ningún documento”
La mujer sostuvo que no existían registros formales de los pagos realizados.
“Ella no quería ningún documento, solamente firmábamos un vale semanal y el recibo se lo quedaba ella”, afirmó.
De acuerdo con su versión, los únicos elementos que podrían acreditar la relación laboral serían conversaciones de WhatsApp o registros de ingreso anotados en conserjería.

