El caso de María Ignacia González dio un giro tras un hallazgo clave y la dura teoría planteada por su hija.
La desaparición de María Ignacia González volvió a instalarse en el centro de la atención pública luego de que la Policía de Investigaciones confirmara un importante hallazgo en medio de las diligencias realizadas en el río Loncomilla. El caso de la concejala de Villa Alegre, desaparecida hace casi un año, sumó un nuevo antecedente que fortaleció las sospechas de su familia sobre una posible intervención de terceros.
El hallazgo que marcó un nuevo avance en la investigación
Durante los operativos desplegados por la PDI en la zona donde previamente se habían efectuado búsquedas, detectives encontraron una pieza vinculada directamente al vehículo que utilizaba María Ignacia González el día de su desaparición.
Las autoridades confirmaron que la placa patente hallada hace algunos días corresponde efectivamente a la camioneta blanca en la que se trasladaba la concejala.
El descubrimiento fue catalogado como un antecedente de interés criminalístico dentro de la investigación que busca esclarecer qué ocurrió con la autoridad comunal.
La hija de María Ignacia González apuntó a un crimen organizado
Tras conocerse el hallazgo, Camila Gallegos González, hija de la concejala desaparecida, habló en el matinal Tu Día y expuso la teoría que mantiene junto a su hermana Javiera sobre lo ocurrido.
La joven aseguró que desde los primeros días sospecharon que la desaparición no correspondía a un accidente.
“Nosotras vemos que claramente acá hay terceras personas involucradas. O sea, nosotras tenemos eso desde el día 2 ya claro, pero acá para nosotras no hay duda, todo lo que hemos dicho anteriormente”, afirmó.
Además, explicó por qué considera improbable que su madre haya salido voluntariamente esa noche.
“Mi mamá no manejaba rápido, no iba a salir a las 2 de la mañana, esa noche no estaba lloviendo. Entonces ella sí salía en otras oportunidades a ayudar a gente que se inundaba, pero esa noche no llovía, entonces ella nunca salió a apoyar a la gente”, señaló.
Las sospechas sobre posibles represalias
La hija de María Ignacia González también vinculó la desaparición a las denuncias que la concejala habría realizado mientras ejercía labores de fiscalización en el municipio.
Según planteó, existirían elementos que apuntarían a una acción planificada.
“Entonces, nosotras creemos que sí tiene relación con, obviamente, un crimen organizado. Pensamos que puede ser igual por las denuncias que mi mamá realizó hacia la administración anterior. Eso también se está investigando, pero sí, esto es un crimen organizado, no tenemos claridad todavía quién”, declaró.
La joven también cuestionó la falta de respuestas concretas tras casi un año de investigación.
“Fiscalía hasta el día de hoy no conoce un móvil, se va a cumplir un año y tampoco nos da claridad el que hayan encontrado un pedazo de lata, que en verdad eso también lo puede haber tirado cualquier persona. Yo no quiero desconfiar de esa forma”, sostuvo.
“Querían callarla”: la dura reflexión de su hija
Camila Gallegos insistió en que la desaparición de María Ignacia González habría sido preparada con anticipación y que su madre manejaba información sensible.
La hija de la concejala aseguró que el caso refleja un nivel de organización que, a su juicio, no puede ser casual.
“Es un crimen organizado porque para que hasta el día de hoy no haya una motivación de por qué se hizo y que recién a los 11 meses y tanto haya aparecido una patente, o sea, no está el auto, no hay rastro, la información telefónica tampoco dice nada”, expresó.
Finalmente, lanzó una reflexión sobre el rol fiscalizador que cumplía su madre.
“Para nosotras fue algo muy organizado que venía ya desde hace tiempo, meses, quizás y que había gente que quería callar a mi mamá porque mi mamá era una piedra en el zapato, siempre ella fiscalizando, diciendo las cosas como eran a la cara”, afirmó.
Y cerró diciendo: “Entonces, no sé si obviamente ligarlo a esta administración a la anterior, lo único que sé es que mi mamá sí hizo denuncias, sí cumplía su rol como fiscalizadora, como concejal, que era una de las pocas que lo hacía y yo creo que por eso, mi mamá sabía información que nosotras lamentablemente no tenemos y que la quisieron callar”.

