Jardín infantil Amor Amor quedó bajo la lupa tras la muerte de un niño: vecinos revelaron un dato que abre más dudas.
El jardín infantil Amor Amor, ubicado en Calama, quedó en el centro de una compleja investigación luego de la muerte de un niño de cinco años, quien cayó a una piscina instalada al interior del recinto situado en calle Aconcagua, en la población Vista Hermosa.
Jardín infantil Amor Amor quedó bajo investigación tras fatal emergencia
El hecho ocurrió el pasado jueves y generó profunda conmoción en la comunidad de la Región de Antofagasta.
Según los antecedentes conocidos hasta ahora, el menor cayó al agua en una piscina que se encontraba dentro del establecimiento. Tras advertir la emergencia, personas presentes en el lugar lograron sacarlo rápidamente y pidieron apoyo a los equipos de emergencia.
Carabineros y personal del SAMU concurrieron hasta el sitio del suceso para entregar asistencia y trasladar al niño hasta un centro de salud de la comuna.
Pese a los esfuerzos médicos, el menor falleció producto de la gravedad de sus lesiones.
Dos mujeres permanecen detenidas por el caso
A raíz de este hecho, dos mujeres fueron detenidas por su presunta responsabilidad en lo ocurrido al interior del jardín infantil Amor Amor.
El Tribunal Oral en lo Penal resolvió ampliar el control de formalización hasta este lunes 1 de junio, luego de acoger la solicitud presentada por la Fiscalía.
La medida busca permitir nuevas diligencias y recopilar más antecedentes antes de continuar con el proceso judicial.
Hasta la próxima audiencia, ambas imputadas permanecerán detenidas en Calama y bajo custodia de personal de Gendarmería.
Alcalde de Calama reveló antecedentes sobre el recinto
El alcalde de Calama, Eliecer Chamorro, también se refirió al caso y explicó que llegó al lugar tras recibir información desde la comunidad.
Según consignó CNMedios, la autoridad comunal señaló: “Nosotros venimos porque nos llegó un requerimiento de varios vecinos de lo que había sucedido”.
Además, el jefe comunal apuntó a un antecedente clave sobre el funcionamiento del establecimiento.
“por la información que nosotros manejamos, no tiene patente vigente (…) ahora será materia de investigación de la PDI, que entiendo ya aplicó un protocolo, para hacer la procedencia que se señala”, agregó.
La piscina no habría contado con resguardos suficientes
La investigación también puso bajo la lupa las condiciones de seguridad del inmueble, especialmente por la presencia de la piscina donde cayó el niño.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, no se trataba de una piscina inflable, sino de una estructura de mayores dimensiones.
Carabineros constató que el lugar no contaba con medidas perimetrales que impidieran el acceso de niños al sector donde se encontraba instalada.
Vecinos denunciaron falta de permisos y fiestas particulares
Mientras avanzan las diligencias, vecinos del sector entregaron nuevos antecedentes a Radio Cooperativa que profundizaron la controversia.
Según indicaron, el inmueble no contaría con los permisos básicos para operar como jardín infantil.
Además, denunciaron que el lugar también habría sido utilizado para realizar fiestas particulares, situación que explicaría la presencia de la piscina dentro del recinto.
El recinto habría pasado inadvertido en el barrio
De acuerdo con algunos testimonios, el funcionamiento del lugar no habría generado mayores alertas entre los vecinos.
Esto, debido a que el ruido no habría superado lo habitual y tampoco se habrían registrado incidentes visibles en las inmediaciones del inmueble.
Por ese motivo, el caso ha abierto nuevas preguntas sobre las fiscalizaciones y las condiciones en que operaba el jardín infantil Amor Amor antes de la emergencia.
ECOH y PDI continúan levantando evidencia
El Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios del Ministerio Público, junto a la Brigada de Homicidios de la PDI, sigue trabajando en el lugar del suceso.
El objetivo de las diligencias es reconstruir la dinámica de los hechos y determinar eventuales responsabilidades en la muerte del niño.
Mientras tanto, la comunidad de Calama permanece impactada por un caso que reabrió el debate sobre seguridad, permisos y fiscalización en recintos que reciben a menores de edad.

