Jorge Quiroz sinceró el panorama de las arcas fiscales hacia 2030 y reveló una meta que no se cumplirá.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sinceró un complejo escenario para las finanzas públicas tras presentar el decreto de política fiscal, documento que fija la ruta del Gobierno en materia de déficit estructural y deuda pública hasta 2030.
Jorge Quiroz reconoce ajuste en las metas fiscales
La presentación del decreto confirmó un cambio relevante respecto de las proyecciones anteriores del Ejecutivo, ya que el Gobierno descartó alcanzar el equilibrio estructural que se había estimado previamente para el cierre de la década.
Según el informe, la administración proyecta llegar a 2030 con un déficit estructural equivalente al 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB), lejos de la meta original de equilibrio.
En ese contexto, Jorge Quiroz detalló la trayectoria que considera el nuevo marco fiscal para los próximos años.
“El decreto establece una trayectoria de balance estructural que parte desde un déficit estructural para este año de 2,6 puntos del PIB. Sigue con un 1,8 en 2027, un 1,7 en 2028, un 1,6 en 2029, para llegar a un 1,5 en 2030”, explicó el secretario de Estado.
Gobierno mantendrá el ancla de deuda pública
Pese al ajuste en las metas de déficit, el ministro de Hacienda aseguró que el Ejecutivo mantendrá el límite de deuda definido para el mediano plazo.
En esa línea, Quiroz afirmó que “vamos a mantener el ancla de deuda para el mediano plazo en 45% del PIB para la deuda bruta del Gobierno Central”.
La señal apunta a sostener un marco de control sobre el endeudamiento público, aunque bajo un escenario fiscal más estrecho que el previsto inicialmente.
“Más compleja de lo previsto”
Durante su exposición, Jorge Quiroz también abordó el diagnóstico que hizo el Gobierno sobre el estado de las cuentas públicas al momento de asumir.
El ministro sostuvo que el panorama recibido fue “más compleja de lo previsto”, apuntando a problemas asociados al Presupuesto y a estimaciones de ingresos.
“Una Ley de Presupuestos desfinanciada, ingresos sobreestimados y gasto no reconocidos. Esta realidad exige actuar con responsabilidad y decisión”, señaló.
El desafío fiscal rumbo al 2030
Con este nuevo decreto, Hacienda deja establecido que el camino hacia el equilibrio estructural no se concretará durante el periodo proyectado hasta 2030.
La actualización instala un escenario exigente para las arcas fiscales, marcado por una reducción gradual del déficit, pero sin alcanzar el balance que había sido planteado como objetivo anterior.
Así, el Gobierno buscará avanzar en una consolidación progresiva, manteniendo como principal referencia el límite de deuda bruta del Gobierno Central en torno al 45% del PIB.

