El Niño podría comenzar a sentirse en Chile desde invierno, pero su mayor intensidad llegaría en primavera.
Los pronósticos meteorológicos apuntan a que el Fenómeno de El Niño podría instalarse durante las próximas semanas. Sin embargo, sus efectos más intensos en Chile se presentarían más adelante, especialmente durante la primavera.
Así lo explicó Alejandro Sepúlveda, periodista especializado en meteorología de Megatiempo, quien detalló que este tipo de eventos no impacta de forma inmediata en el país.
Cuándo comenzarían los efectos de El Niño en Chile
De acuerdo con el especialista, una vez que El Niño se desarrolla, existe un desfase antes de que sus consecuencias se reflejen en la atmósfera nacional.
“Cuando se instala El Niño, habitualmente, para recibir la influencia atmosférica en nuestro país, tiene que pasar uno o dos meses. Ese es el promedio”, señaló Sepúlveda.
Julio y agosto aparecen como meses clave
Bajo ese escenario, el comunicador explicó que los primeros efectos podrían comenzar a percibirse entre julio y agosto.
“De manera que hay que esperar julio, agosto para comenzar a sentir sus impactos y estos impactos se podrían traducir en eventos acotados de precipitaciones, pero de precipitaciones intensas”, agregó.
Primavera concentraría la mayor intensidad
Pese a que el fenómeno podría comenzar a sentirse durante el invierno, las proyecciones actuales apuntan a que su punto más relevante se daría en primavera.
Según Sepúlveda, el peak de El Niño podría registrarse entre octubre y diciembre.
Probabilidad de un evento fuerte o muy fuerte
El periodista de Megatiempo explicó que, para ese periodo, los modelos muestran una alta probabilidad de intensificación del fenómeno.
“Hacia octubre, noviembre y diciembre está la probabilidad de un 63% de que sea muy fuerte y de casi un 90% de que sea fuerte o muy fuerte”, afirmó.
De acuerdo con el especialista, los efectos más importantes podrían concentrarse en la zona centro sur del país.
Llamado a mirar las proyecciones con cautela
Aunque las cifras proyectan un escenario relevante, Alejandro Sepúlveda advirtió que no todos los eventos de El Niño se comportan de la misma forma.
“No todos los niños responden igual”, aclaró.
Los antecedentes de otros eventos
Como ejemplo, recordó que los episodios de 1982 y 1997 estuvieron asociados a abundantes lluvias en la zona central.
En cambio, el evento de 2015 terminó con déficit de precipitaciones, pese a la presencia del fenómeno.
Por eso, el especialista recomendó seguir monitoreando las próximas actualizaciones meteorológicas antes de anticipar con certeza el impacto que tendrá El Niño en Chile.

