¿Se llevaban mal?: Libro revela la pésima relación de dos de las ministras más importantes del gobierno de Boric
Boric frente a frente revela roces internos, tensiones entre ministras y un llamativo episodio en La Moneda.
El libro Boric frente a frente volvió a mover las aguas del mundo político, luego de revelar episodios internos del gobierno de Gabriel Boric, incluyendo la compleja relación entre Carolina Tohá y Camila Vallejo.
Boric frente a frente expone roces entre dos figuras clave del gabinete
La publicación, escrita por la periodista Marian Basso, reconstruye algunas de las principales crisis de la administración de Gabriel Boric a partir de testimonios de sus protagonistas.
En sus páginas aparecen voces como las de Carolina Tohá, Camila Vallejo, Mario Marcel, Giorgio Jackson y Miguel Crispi, entre otros nombres que marcaron el periodo.
Uno de los pasajes que más llamó la atención apunta directamente a la relación entre la exministra del Interior y la entonces vocera de Gobierno, dos figuras centrales en la conducción política y comunicacional de La Moneda.
Según describe la autora, la tensión entre ambas no era desconocida dentro del Ejecutivo.
“No era un secreto que en lo personal ambas no tenían química y preferían trabajar separadas (…). Para revertir la situación, la Secom les preparaba actividades en conjunto a ambas, para que posaran frente a las cámaras de televisión, de los diarios y de las redes sociales. Era la única vez que estaban tan cerca en el día a día, porque el resto de las veces preferían que sus jefes de gabinete se reunieran y resolvieran parte de los temas de la agenda. Entre ambas hubo roces cuando la agenda de una chocaba con las competencias del ministerio de la otra”, relata el libro.
La versión de Camila Vallejo sobre los momentos de tensión
En el mismo texto, Camila Vallejo reconoció que hubo episodios complejos en la coordinación interna, aunque los enmarcó en diferencias propias del trabajo político y del carácter de ambas.
La exvocera recordó una situación ocurrida, según su relato, en medio de una crisis vinculada al asesinato de un carabinero.
—Hubo momentos de tensión, porque las dos tenemos carácter. Me acuerdo de una situación, que creo que fue en el contexto de un asesinato de un carabinero, que ella convocó a equipos a La Moneda y yo le dije: “Avísame si tengo que hacer vocería o no para ir preparada”. No me avisó. Yo le decía “avísame”, y ella me respondía que no tenía por qué. Y yo le replicaba que sí, porque tengo que poner la cara y preparar las condiciones para hacer mi trabajo —recuerda Camila Vallejo.
El testimonio deja ver que una parte de los roces habría estado relacionada con la vocería y la forma en que se coordinaban los mensajes públicos del Gobierno.
Carolina Tohá entrega su mirada
Carolina Tohá, por su parte, descartó que esas diferencias hayan escalado a disputas mayores. Sin embargo, sí reconoció que existieron tensiones respecto de la conducción comunicacional de algunas medidas.
—Quizás es porque este equipo de gente entró en este gobierno y no ha estado en otro gobierno. Yo no siento para nada que haya habido conflictos ni disputas. Lo que sí, muchas veces no estuvimos dispuestos a que la línea comunicacional de ciertas medidas fuera pautada desde ese ministerio (Segegob), eso es efectivo.
Con esa respuesta, la exministra marcó distancia de la idea de un conflicto personal profundo, aunque admitió diferencias sobre cómo se definía la estrategia pública desde La Moneda.
El llamativo episodio de los asesores del Segundo Piso
Pero Boric frente a frente no solo aborda la relación entre ministras. Otro capítulo del libro apunta al estilo de trabajo de algunos asesores del Segundo Piso durante los primeros meses del gobierno.
De acuerdo con el relato de Marian Basso, diversas fuentes cuestionaron la falta de experiencia y la forma en que algunos colaboradores asumían su rol junto al Presidente.
“Las fuentes consultadas se quejan por la poca experiencia y la liviandad con que se tomaban la tarea de asesorar al Presidente. A modo de anécdota, uno de ellos cuenta que la complicidad era tal que circulaban durante el día a pie descalzos por las oficinas de La Moneda, como lo hacía habitualmente el primer director de Comunicaciones del Presidente, su amigo de infancia, el periodista Felipe Valenzuela, en el Segundo Piso.
El pasaje, consignado por Ex-Ante, también menciona el papel que habría tenido Lucía Dammert, primera jefa de asesores del Segundo Piso, al intentar ordenar ciertos hábitos dentro del equipo presidencial.
La socióloga que también padeció el secretismo fue Lucía Dammert, la primera jefa de asesores del Segundo Piso, y se tenía que hacer cargo de aplicar los correctivos, como advertirles que tenían que vestirse adecuadamente, y les recordaba que debían pedir permiso antes de entrar a la oficina del mandatario. La informalidad fue un tema en los primeros meses de gobierno, pues muchos de los asesores insistían en tratar al presidente por su nombre de pila. Le decían “Gabriel” en las reuniones y en los patios de La Moneda”, detalló Basso, según consignó Ex-Ante.
Un libro que abre nuevas lecturas sobre La Moneda
Con estos episodios, Boric frente a frente instala una mirada interna sobre las tensiones, estilos de trabajo y diferencias que marcaron distintos momentos del gobierno de Gabriel Boric.
La publicación no solo repasa crisis políticas conocidas, sino que también revela escenas menos visibles del funcionamiento cotidiano de La Moneda, desde la coordinación entre ministerios hasta las dinámicas del círculo asesor presidencial.
Así, el libro de Marian Basso suma nuevos antecedentes al debate sobre cómo se tomaban decisiones en el Ejecutivo y cómo convivían algunas de sus figuras más relevantes en los momentos de mayor presión.

