El sicario escolar de Loncoche reveló cómo fue captado y qué ocurrió dentro de la vivienda. Su declaración impactó al tribunal.
La investigación por el asesinato de Ingrid del Carmen Barrera, vecina de 53 años de Loncoche, avanzó este fin de semana con la formalización de tres adolescentes. Entre ellos figura el denominado sicario escolar de Loncoche, quien reconoció ante la Fiscalía haber aceptado dinero para atacar a la víctima.
Tribunal decreta internación provisoria para los tres imputados
En el Juzgado de Garantía de Loncoche fueron formalizados la hija de la víctima, identificada como H.G.C.B.; su pareja, R.I.F.F.; y un compañero de liceo de ambos, A.D.S.R., sindicado como el autor material del crimen.
La magistrada Evelyn Irribarra Orozco resolvió que los tres adolescentes ingresaran al Centro de Internación Provisoria de Cholchol. La decisión se sustentó en que su libertad representaría un peligro para la seguridad de la sociedad.
De acuerdo con los antecedentes expuestos por el Ministerio Público, la hija de Ingrid Barrera y su pololo habrían coordinado el asesinato y contactado al adolescente acusado de ejecutar el ataque. La Fiscalía sostiene que el joven aceptó el encargo a cambio de un pago que oscilaba entre $60 mil y $90 mil.
Fiscalía expuso el presunto plan para cometer el crimen
Según la investigación, los imputados entregaron al adolescente información sobre la víctima, como sus características físicas, el lugar donde se encontraba dentro de la vivienda, el vehículo que utilizaba y la forma de acceder al domicilio.
En esa línea, la hija de la víctima habría dejado abierta una ventana para facilitar el ingreso del sicario escolar de Loncoche.
Los hechos ocurrieron durante la mañana del 15 de junio de 2026. El adolescente se habría reunido primero con la pareja de la hija de la víctima y, posteriormente, ambos se trasladaron hasta el sector donde vivía Ingrid Barrera.
Mientras los pololos se dirigieron a clases, el imputado ingresó al inmueble. Tras el ataque, se comunicó con los otros adolescentes. Más tarde, estos regresaron a la vivienda y alertaron a Carabineros sobre el hallazgo del cuerpo.
Inicialmente, los imputados señalaron desconocer cómo había ocurrido el crimen. Sin embargo, con el paso de las horas terminaron confesando y entregándose a la policía. El tribunal fijó un plazo de investigación de 120 días.
La confesión del adolescente acusado como autor material
Durante la audiencia también se conocieron declaraciones atribuidas al joven de 17 años acusado de concretar el crimen. Según consignó T13, el imputado relató cómo habría sido contactado por la pareja.
“Me comenzaron hablando en el liceo específicamente en el recreo de hacerles la pega que consistía en matar a la mamá de su pareja. Me pagarían cerca de 90 mil y tanto pesos. La plata la quería para pagar mis gastos, simplemente. Lograron darme cerca de 30 lucas en efectivo y me los pasó la chica. Desconozco su nombre pero era la hija de la fallecida”, declaró.
El adolescente sostuvo que recibió indicaciones específicas para entrar a la vivienda y que, presuntamente, la ventana había quedado abierta por acción de la hija de la víctima.
“Este chico me dio la calle, la numeración y el lugar por dónde entrar para lo que me dejaron un ventanal abierto del primer piso que estaba por lado lateral de la casa, parece que lado izquierdo. La ventana la dejaría abierta la hija de la señora”, agregó.
“Al verme gritó”: el testimonio que impactó en Loncoche
El imputado también explicó que no pudo acceder de inmediato a la habitación donde se encontraba Ingrid Barrera y que esperó hasta verla salir.
“No pude entrar al dormitorio porque estaba con seguro, así que simplemente espere hasta que ella salió de su habitación y al verme gritó y hubo un forcejeo”, reconoció.
Tras ello, indicó que se lavó y cambió de ropa dentro del domicilio antes de retirarse del lugar.
“Yo me lave cara y manos en la misma casa de la señora de calle República, en la sala principal, ya que está todo conectado, y me cambié ropa. Esa ropa la eche a lavado, no sé si está sucia o limpia. pero está en mi casa”, afirmó.
Finalmente, el adolescente aseguró que envió una fotografía por WhatsApp a la pareja de la hija de la víctima luego de concretar el encargo. En su declaración, manifestó arrepentimiento por lo ocurrido.
“Estoy un poco arrepentido de lo sucedido, me cuesta recordarlo”, sentenció.

