Un turbazo en Puente Alto obligó a una madre y sus hijas a esconderse mientras el padre enfrentó a ocho delincuentes.
Un violento turbazo en Puente Alto dejó a una familia marcada por el miedo luego de que ocho delincuentes ingresaran a su casa. Mientras el padre intentó enfrentar a los antisociales, la madre y sus dos hijas pequeñas siguieron un protocolo familiar para ocultarse dentro del domicilio.
El protocolo familiar que activaron durante el turbazo en Puente Alto
El hecho afectó a un matrimonio y a sus hijas de 5 y 8 años, quienes ya habían conversado previamente qué hacer ante un eventual robo debido a los delitos que, según relataron, se habían registrado en el sector.
La familia había definido que las mujeres debían refugiarse detrás de un mueble ubicado en la parte posterior de la vivienda, mientras el padre intentaría contener la situación.
En conversación con Tu Día, la dueña de casa relató el impacto que generó la irrupción de los delincuentes.
“Nosotros somos una familia sencilla, sin lujos, y ayer nos tocó vivir algo que nadie quiere. Entraron ocho delincuentes, invadieron nuestro hogar”, contó.
La mujer explicó que, apenas comenzaron los ruidos, su esposo puso en marcha el plan que habían preparado para una emergencia.
“Mi esposo activó el protocolo familiar, con las niñas ya habíamos estudiado todo esto, y nos escondimos con las niñas”, confirmó.
Padre fue golpeado por los delincuentes
Mientras la madre permanecía oculta junto a sus hijas, el padre quedó cerca de la entrada de la vivienda y alcanzó a ver cómo el grupo intentaba forzar el acceso.
La víctima explicó que los antisociales tardaron algunos minutos en ingresar, pero una vez dentro atacaron al hombre y sustrajeron distintas especies.
“Mi esposo estaba detrás de la puerta cuando vio a los ocho (antisociales) que intentaban ingresar. Se demoraron en entrar, yo estaba escondida con mis hijas, y después (cuando entraron) a mi esposo lo golpearon la cabeza y en una parte del ojo”, detalló.
Pese a que las menores no tuvieron contacto directo con los delincuentes, la madre reconoció que el episodio dejó consecuencias emocionales.
“Ellas están nerviosas con todo esto, pero gracias a Dios no vieron a los delincuentes”, señaló.
“El trauma queda para ellas”
La vecina sostuvo que el grupo familiar había reforzado puertas, ventanas y accesos luego de conocer otros robos ocurridos en el barrio.
“A raíz de que robaron mucho en este sector, tuvimos que crear un protocolo familiar, ponerle seguridad a las puertas y todo. Como ven, nuestra casa tiene rejas y candados por todos lados, hasta las ventanas tienen rejas, pero aún así nos llegó la hora”, comentó.
Sobre sus hijas, agregó: “Estaban llorando. A pesar de que estaban escondidas, el trauma queda para ellas”.
Por instrucción del Ministerio Público, la Sección de Investigación Policial de Carabineros quedó a cargo de las diligencias para esclarecer el turbazo en Puente Alto e identificar a los responsables.

