Alerta en el mar: Armada vigila 370 buques chinos que acechan la costa chilena por este cotizado recurso marino

Una flota pesquera china de 370 buques encendió las alertas frente a Chile. ¿Qué recurso buscan y cómo vigila la Armada?

Flota pesquera china de 370 embarcaciones monitoreada por la Armada cerca de la zona económica exclusiva de Chile

Una gigantesca flota pesquera china, integrada por cerca de 370 embarcaciones, mantiene activados los sistemas de vigilancia marítima frente a las costas nacionales. Los buques permanecen en aguas internacionales, próximos al límite de la zona económica exclusiva de Chile, mientras desarrollan faenas orientadas principalmente a la captura de jibia.

Armada monitorea inusual concentración de buques chinos

La presencia estacionaria de esta numerosa agrupación de barcos encendió las alertas de las autoridades, debido a su cercanía con las 200 millas náuticas bajo jurisdicción económica chilena.

La operación es encabezada por la Cuarta Zona Naval, que desplegó medios aeronavales para seguir los movimientos de las embarcaciones y detectar cualquier eventual ingreso no autorizado.

De acuerdo con los antecedentes difundidos, la Armada calificó el escenario como una concentración inusual, ya que no se registraba una presencia estacionaria de esta magnitud durante la última década.

Una verdadera ciudad flotante en alta mar

La flota pesquera china incluye barcos de gran tamaño y buques factoría capaces de capturar, procesar y congelar los productos marinos sin necesidad de regresar inmediatamente a puerto.

Esta capacidad permite que las naves permanezcan durante extensos periodos en alta mar y operen de forma coordinada como una auténtica ciudad flotante.

El principal objetivo sería el calamar rojo, conocido en Chile como jibia, especie altamente valorada en los mercados asiáticos.

¿Por qué la jibia despierta tanto interés?

La jibia se ha convertido en un recurso atractivo para las grandes flotas industriales debido a su demanda internacional y a las posibilidades de procesamiento que ofrece.

Las embarcaciones factoría pueden preparar y conservar la captura directamente en el océano, reduciendo los tiempos de traslado y prolongando las jornadas de extracción.

La magnitud de estas operaciones genera inquietud por el posible impacto sobre poblaciones marinas que se desplazan entre aguas internacionales y sectores cercanos a la zona económica exclusiva chilena.

El límite que los barcos extranjeros no pueden cruzar

Chile posee derechos soberanos para explorar, conservar y aprovechar los recursos naturales presentes dentro de su zona económica exclusiva, que puede extenderse hasta 200 millas náuticas desde las líneas de base.

La legislación nacional prohíbe que embarcaciones con bandera extranjera realicen pesca extractiva en aguas interiores, mar territorial o dentro de esa zona, salvo autorizaciones especiales para actividades de investigación.

Fuera de las 200 millas comienzan las aguas internacionales, donde las faenas pueden desarrollarse bajo las normas y acuerdos pesqueros aplicables en alta mar.

Aviones y radares siguen cada movimiento de la flota

Para mantener actualizado el panorama marítimo, la Armada utiliza aeronaves de exploración como el C-295, equipadas con radares capaces de detectar y rastrear embarcaciones a larga distancia.

El operativo también considera el Sistema de Identificación Automática, conocido como AIS, herramienta que permite conocer datos como la posición, identidad, rumbo y velocidad declarada de cada nave.

A ello se suman comunicaciones directas con las tripulaciones, destinadas a verificar información y advertir oportunamente sobre la proximidad al límite marítimo nacional.

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Vigilancia busca evitar pesca ilegal

El monitoreo tiene como principal objetivo comprobar que la flota pesquera china permanezca fuera de la jurisdicción chilena y que ninguna embarcación apague sus sistemas de identificación para ingresar sin ser detectada.

En caso de comprobarse pesca ilegal dentro de la zona económica exclusiva, la legislación contempla multas, decomiso de las especies y artes de pesca, además del apresamiento y conducción del barco infractor hasta un puerto nacional.

La vigilancia aérea y marítima continuará mientras los 370 buques permanezcan en las cercanías, con el propósito de resguardar la soberanía y proteger los recursos presentes dentro de las 200 millas chilenas.