No es falta de peces: La verdadera y preocupante razón por la que el jurel “desapareció” en Chile
La escasez de jurel en Chile inquieta a consumidores y trabajadores. ¿Qué fenómeno alejó al pez de las zonas de captura?
La escasez de jurel en Chile comenzó a sentirse con fuerza en supermercados y almacenes, donde varias marcas de conservas registran una menor disponibilidad. Sin embargo, el problema no estaría relacionado con la desaparición de la especie, sino con condiciones oceanográficas anómalas que modificaron su ubicación y dificultaron las capturas.
El cambio en el mar que alejó al jurel
La explicación se encuentra bajo la superficie del océano. La temperatura del agua se ha mantenido levemente por encima de lo normal, escenario que podría estar asociado a los efectos del fenómeno de El Niño.
Según informó la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), estas variaciones pueden modificar el comportamiento, desplazamiento y disponibilidad del recurso.
El jurel se desarrolla preferentemente en aguas más frías. Cuando las condiciones cambian, los cardúmenes pueden abandonar los caladeros tradicionales, trasladarse hacia otras zonas o ubicarse a profundidades que dificultan su detección.
La autoridad también señaló que durante los primeros meses del año se observó una menor presencia del pez en las áreas habituales de captura y una mayor proporción de ejemplares bajo la talla esperada.
Las capturas están muy por debajo de lo habitual
La escasez de jurel en Chile ya se refleja en las cifras de la industria.
De acuerdo con los antecedentes oficiales, la flota había capturado aproximadamente el 28% de la cuota anual autorizada, mientras que para esta misma etapa del año el avance normalmente se sitúa entre el 55% y el 60%.
La diferencia ha reducido la cantidad de materia prima disponible para elaborar conservas y otros productos destinados al mercado nacional.
Los pescadores han ampliado sus recorridos y realizado nuevas prospecciones, pero los resultados continúan siendo inferiores a los de una temporada normal.
La búsqueda se extendió por amplias zonas del país
Las embarcaciones han recorrido sectores tradicionales del Biobío y también han ampliado sus operaciones hacia el norte.
Algunos barcos efectuaron trayectos desde las cercanías de isla Santa María hasta zonas próximas a Tarapacá, sin conseguir encontrar concentraciones estables de jurel adulto en condiciones adecuadas para su captura.
El gremio ha advertido que los pequeños pulsos detectados corresponden principalmente a áreas muy acotadas y no permiten normalizar la actividad.
El 80% de la flota industrial permaneció en puerto
El escenario ha golpeado especialmente a la Región del Biobío, territorio donde se concentra una parte importante de los desembarques y del procesamiento de este producto.
Los Pescadores Industriales del Biobío informaron que cerca del 80% de su flota, compuesta por 38 embarcaciones, llegó a permanecer detenida debido a la falta de capturas.
Las naves que continuaron operando tampoco consiguieron resultados suficientes para mantener el ritmo habitual de producción.
Esta paralización afecta a tripulantes, trabajadores de plantas procesadoras, transportistas, proveedores y comercios que dependen indirectamente de la actividad pesquera.
Plantas procesadoras alertan por los puestos de trabajo
La menor llegada de materia prima encendió las alarmas entre los trabajadores de las plantas de proceso.
Juana Silva, presidenta de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de las Plantas de Proceso, advirtió que la reducción de las capturas “se traducirá sin duda en inestabilidad laboral si la situación no cambia pronto”.
La preocupación radica en que una temporada prolongada con escaso jurel podría traducirse en menos turnos, suspensión de faenas o dificultades para mantener los niveles actuales de empleo.
El impacto podría extenderse más allá de la industria, debido a la importancia económica que la pesca tiene para numerosas comunas del Biobío.
Subpesca mantiene vigilancia sobre la situación
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, confirmó que el organismo se encuentra revisando los antecedentes técnicos y coordinándose con los distintos actores del sector.
El objetivo es determinar si la baja disponibilidad corresponde a un episodio transitorio o si sus efectos podrían prolongarse durante las próximas semanas.
La autoridad informó además que se habían detectado algunos ejemplares de buen tamaño cerca de la isla Santa María.
No obstante, aclaró que esos avistamientos todavía no permiten concluir que la actividad haya comenzado a normalizarse, debido a que se requiere una presencia sostenida del recurso.
No existe evidencia de que el recurso se haya agotado
El punto central es que el jurel no habría desaparecido del océano ni existiría, hasta ahora, evidencia de un agotamiento repentino de la especie.
La dificultad está en su disponibilidad para la flota: los cambios en la temperatura y otras variables oceanográficas habrían alterado su distribución, alejándolo de los lugares donde suele ser capturado.
Por ello, la falta de latas en algunos comercios no responde necesariamente a una disminución permanente de la población de peces, sino a la menor cantidad que ha logrado desembarcar la industria.
¿Podría seguir faltando jurel en los supermercados?
Mientras las capturas no regresen a niveles normales, la producción de conservas podría continuar limitada.
Esto puede generar faltas puntuales de algunas marcas, menor variedad en las góndolas o retrasos en la reposición de productos, aunque no significa necesariamente que todo el mercado quede sin abastecimiento.
La evolución de la escasez de jurel en Chile dependerá de cómo cambien las condiciones del océano y de si los cardúmenes vuelven a concentrarse en zonas accesibles para las embarcaciones.
Por ahora, la industria, los trabajadores y Subpesca mantienen la atención puesta en el mar, a la espera de que el recurso vuelva de manera estable a los caladeros habituales.