¿Qué consecuencias traerá? La grave acusación de EE. UU. contra Chile
La Casa Blanca incluyó a Chile en un informe sobre triangulación de productos chinos para evadir aranceles en EE. UU.
Un duro informe publicado este jueves por la administración gubernamental de Estados Unidos encendió las alarmas en el comercio exterior chileno, luego de que el Ejecutivo norteamericano incluyera al país en una nómina de naciones utilizadas por empresas de China para triangular productos y eludir el pago de aranceles de importación.
La “Gran Estafa del Transbordo” y el fraude fiscal
El documento, titulado “La Gran Estafa del Transbordo” (The Great Transshipment Scam) y redactado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca, alerta sobre un entramado internacional diseñado por compañías del gigante asiático para encubrir la procedencia de sus mercancías antes de introducirlas al mercado estadounidense.
Según la tesis planteada por la administración del Presidente Donald Trump, los productos son despachados hacia terceros países donde se les aplican modificaciones superficiales —como cambio de etiquetas, reembalaje o ensamblajes mínimos— con la finalidad de alterar el certificado de origen real.
De acuerdo con los cálculos del fisco estadounidense, este tipo de operaciones afecta entre US$ 40.000 millones y US$ 75.000 millones en importaciones cada año, provocando millonarias pérdidas tributarias para las arcas de Washington.
El rol de Chile como “corredor” y “eslabón débil”
Las dos categorías en que fue posicionado el país
El informe técnico clasifica a los principales socios comerciales de la potencia norteamericana bajo distintas variables de riesgo. En este mapa de vulnerabilidad, Chile fue encasillado en dos clasificaciones específicas que lo transforman en un punto de interés para la triangulación desde Beijing.
En primer término, el análisis sitúa al país dentro de los “Corredores latinoamericanos”, argumentando que el territorio actúa como un eje logístico de redireccionamiento entre los océanos Pacífico y Atlántico, aprovechando la infraestructura de almacenaje, depósitos aduaneros y centros de ensamblaje regional.
En segundo lugar, Chile fue incorporado en el segmento de “Economías más pequeñas”. Aunque estas naciones mueven volúmenes de carga menores en términos absolutos, presentan ciertas características estructurales que la Casa Blanca considera como “eslabones débiles” dentro de la cadena de suministro:
- Puntos logísticos estratégicos: Amplia red de puertos marítimos y pasos fronterizos.
- Infraestructura aduanera: Disponibilidad de zonas francas y depósitos de resguardo.
- Beneficios arancelarios: Acceso preferencial a Estados Unidos sustentado en los tratados de libre comercio vigentes.
- Capacidad de control: Limitaciones operativas en los procesos de fiscalización aduanera.
- Costos operativos: Mano de obra a menor costo en comparación con otros mercados continentales.
Inteligencia Artificial y mayor rigor en fronteras
Pese a que la publicación del documento no contempla la aplicación automática de nuevos gravámenes para las naciones señaladas como puente, el gobierno estadounidense confirmó que habrá un viraje drástico en sus protocolos de supervisión fronteriza.
Con el objetivo de desarticular estas redes comerciales en la sombra, la administración norteamericana anunció la puesta en marcha de sistemas de inteligencia artificial para auditar la trazabilidad de los envíos, cotejar la documentación de origen y detectar patrones anómalos en los fletes que ingresen a sus aduanas.