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Asesinó a su esposa, quedó libre y luego mató a su joven pareja en Chillán: los crudos motivos

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publicado: 14.08.2026
Juan Cartes asesino de Chillan.

Un escalofriante doble homicida está libre: mató a su esposa y luego a su novio. Conoce los motivos de este brutal e impactante caso.

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Un estremecedor caso criminal que sacudió a Chillán hace casi una década vuelve a cobrar relevancia. Se trata de Juan Cartes, un hombre que le quitó la vida a su joven novio, Miguel Ángel Melgarejo, quien ya registraba el asesinato de su propia esposa en su violento prontuario y que, de forma insólita, hoy ya camina libre por las calles.

El macabro hallazgo y una fría confesión

Toda esta historia de horror comenzó a destaparse en 2016. En aquel entonces, el sujeto de 44 años acudió a un cuartel de la Policía de Investigaciones (PDI) para entregarse. En un crudo relato, admitió haber matado a su pareja de 20 años y entregó las coordenadas exactas de su cuerpo: lo había envuelto en una frazada para luego sepultarlo en una fosa forestal en el sector Quilmo.

Según expuso el fiscal Pablo Fritz durante la formalización, la pareja convivía desde fines de 2015 en una dinámica marcada por la agresividad. Sobre el violento desenlace, el persecutor del Ministerio Público detalló el ataque: “Luego, en junio del presente año (2016), el imputado agredió a Miguel Ángel Melgarejo con un arma cortante, provocándole, entre otras, una herida cortopunzante a nivel del cuello que provocó directa y necesariamente la muerte a la víctima, por una anemia aguda por traumatismo vascular”.

El dolor de una madre y el fantasma de un femicidio

La progenitora del joven asesinado, Olga Riquelme, recordó el calvario que enfrentó su hijo al iniciar ese romance. Según ella, “era un joven tranquilo y respetuoso. Sus problemas comenzaron cuando se emparejó con el asesino”.

Además, desclasificó el ciclo de violencia intrafamiliar en el que estaban inmersos: “El pololeo no era secreto, todos sabían, pero Cartes nunca se dejaba ver, no daba la cara. Miguel Ángel llegaba golpeado porque Juan Luis le pegaba y lo echaba, pero luego lo llamaba pidiéndole perdón y volvían a intentarlo”.

Lo más escalofriante es que Cartes no era un novato en este tipo de delitos. Durante la investigación salió a la luz que en el año 2000 había asesinado a golpes a su esposa de 25 años. Pese a la brutalidad del crimen, apenas pasó tres años tras las rejas.

Los crudos motivos del agresor

Un reportaje de El Desconcierto rescató en su momento las dramáticas conclusiones de la indagatoria. “La víctima abandonó su casa y se fue a vivir con él, hizo el intento de ser su mujer, según le dijo a su madre (…) y realizaba las labores propias de la casa. Era una relación difícil, había violencia. Cartes era manipulador, violento, amenazó y golpeó a la víctima muchas veces”, arrojó el informe del caso.

Ya en pleno juicio, el propio imputado entregó sus razones para haber perpetrado el crimen. Argumentó que estaba enfurecido porque sus hijos (fruto del matrimonio con la mujer que él mismo mató) se enteraron de su relación homosexual, a lo que sumó un complejo diagnóstico médico. “Sentía ira por lo sucedido con mis hijos, y también estaba el tema del Sida”, testificó fríamente.

Un fallo histórico que terminó en rebaja

En mayo de 2017, el Tribunal Oral en Lo Penal de Chillán marcó un precedente al condenar a Cartes a 12 años de prisión por parricidio, siendo la primera vez en Chile que se aplicaba esta figura legal a una pareja del mismo sexo.

El fiscal valoró la medida asegurando que “Hoy ha ganado la igualdad ante la ley, es decir la postura del Ministerio Público de acuerdo a su principio de objetividad; es ampliar la protección que da el delito de parricidio a convivientes que son del mismo sexo”.

Sin embargo, la victoria judicial se desmoronó meses después. La defensa recurrió a la Corte de Apelaciones, logrando revocar la sentencia. “Postulamos desde el primer día que no se podía condenar a nuestro cliente por parricidio si no está contemplado en la legislación”, argumentó el defensor penal público Antonio Guerra.

Tras la apelación, la condena fue recalificada y rebajada a 10 años. Un plazo que hoy, a una década del brutal crimen, ya se cumplió, permitiendo que este doble homicida se encuentre nuevamente en total libertad.

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