Meteochile advierte que El Niño será “muy intenso” en los próximos meses: qué significa para Chile

La publicación «El Niño 2026, evolución y perspectivas» analiza el fortalecimiento del fenómeno y lo que se proyecta para Chile.

El fenómeno El Niño alcanzaría la categoría de muy intenso durante la primavera y el verano en Chile, según Meteochile

El fenómeno de El Niño seguirá fortaleciéndose y alcanzaría la categoría de «muy intenso» durante la primavera y el verano, con su peak proyectado entre octubre y diciembre, según el informe «El Niño 2026, evolución y perspectivas» de Meteochile. Algunos climatólogos ya lo apodan «Súper El Niño» o «Niño Godzilla».

Y las proyecciones más recientes de la NOAA de Estados Unidos son aún más enfáticas: estiman una probabilidad superior al 90% de un evento muy fuerte y un 69% de chance de un episodio histórico, que superaría la intensidad de todos los El Niño registrados desde 1950.

El Niño llegó un trimestre antes de lo previsto

Tras una «La Niña fugaz» durante el verano, los pronósticos estimaban que El Niño se instalaría entre mayo y julio. Sin embargo, el rápido calentamiento del Pacífico ecuatorial adelantó todo: abril-mayo-junio de 2026 fue el primer trimestre en superar el umbral de 0,5 °C que define al fenómeno.

En julio, los valores diarios de la temperatura superficial del mar llegaron a marcar un peak de +2,5 °C en el Pacífico ecuatorial central, un récord para esas fechas. Y en la primera semana de agosto, la anomalía semanal en la región Niño 3.4 alcanzó +1,8 °C, un valor que antes solo se había observado en el Súper El Niño de 1997-98.

En Chile, sus efectos ya se sienten: desde julio se instaló un patrón atmosférico que favorece las precipitaciones en la zona central, con un invierno marcado por lluvias intensas, desbordes de ríos y eventos inusuales como las tormentas eléctricas y tornados en el centro-sur.

Qué se proyecta para la primavera en Chile

De acuerdo con el análisis del ingeniero físico de la Usach Edgardo Sepúlveda, la primavera vendría cargada de lluvias: las proyecciones estacionales apuntan a anomalías de entre 80 y 100 milímetros sobre lo normal en los acumulados de septiembre y octubre, especialmente desde la Región del Maule hasta La Araucanía.

El escenario para los próximos meses se resume así:

  • Más precipitaciones en la zona centro, centro-norte y centro-sur, distribuidas en varios eventos de intensidad moderada.
  • Más tormentas eléctricas en la zona central y centro-norte durante la primavera.
  • Atacama y Coquimbo nuevamente con lluvias sobre lo normal — zonas ya saturadas y sensibles a inundaciones — lo que también favorecería una temporada activa de desierto florido.
  • Aysén y Magallanes, en cambio, con déficit de precipitaciones, y un «invierno altiplánico» menos intenso en el extremo norte.

Verano 2027 bajo alerta: calor extremo e incendios

El foco crítico estaría más adelante. Con El Niño en su máxima intensidad, el verano 2027 podría registrar temperaturas máximas sobre lo normal, un aumento drástico de las olas de calor y una temporada de incendios forestales especialmente compleja, advierten los especialistas.

Las proyecciones indican, además, que el fenómeno podría mantenerse al menos hasta el otoño de 2027, según el informe de Meteochile.

«Muy intenso» no significa automáticamente más devastador

Meteochile hace una aclaración clave: una mayor intensidad de El Niño no implica necesariamente mayores repercusiones climáticas. Según la NOAA, los eventos más fuertes aumentan la probabilidad de ciertos efectos —como lluvias sobre lo normal en la zona central—, pero no garantizan que sean más severos. El El Niño de 2015-16, por ejemplo, fue de los más intensos de la historia y Chile igual registró déficit hídrico ese año.