El curioso momento de José Antonio Kast en el Foro Madrid sorprendió a todos los presentes al salirse de pauta. Revisa lo que ocurrió.
Críticas al pasado y balance electoral
En su alocución de apertura, el Presidente aprovechó de cuestionar duramente a las administraciones anteriores y trazó una firme postura ideológica: “Nuestros pueblos no están condenados a ningún determinismo histórico que les gusta tanto a algunos sectores. Nosotros no estamos condenados a la pobreza, para nada. Y hemos demostrado que la nación más pobre de un continente fue líder de la región. Fuimos líderes y volveremos a liderar. No estamos condenados al narco y no les quepa la menor duda a nadie que vamos a volver a liderar con las ideas de la libertad”, afirmó.
Profundizando en este diagnóstico, el gobernante remarcó con énfasis: “No estamos condenados al narcotráfico, a la violencia. No estamos condenados al estancamiento económico. No estamos condenados a la mediocridad”.
Asimismo, rememoró su camino hacia el sillón de La Moneda y ensalzó la victoria en el balotaje frente a la candidata oficialista Jeannette Jara: “Y ahí estuvimos trabajando para después ganar. Derrotar a la izquierda no era imposible. Y lo demostramos en las urnas, con una mayoría abrumadora. Y eso nadie lo puede negar.7,2 millones de votos contra 5,2 millones de votos. Más allá de lo que puedan decir o plantear, ganamos en las urnas”. Pese al hito, precisó que “ganar una elección es un tremendo logro, pero no es un fin en sí mismo”.
El comentado homenaje a Javier Milei
El instante más comentado y fuera de guion ocurrió cuando el Mandatario resaltó la irrupción de movimientos afines en Sudamérica. De manera inesperada, cambió su semblante, frunció el ceño e intentó calcar la tonalidad y el estilo del economista argentino.
“Viva la libertad, carajo”, exclamó desde el estrado emulando el característico grito del mandatario trasandino. La performance descolocó por unos segundos a la audiencia, que si bien no estalló en risas generalizadas, acompañó el momento con aplausos y sonrisas entre los presentes.

