Un hombre de 42 años se presentó en una comisaría de Conchalí a confesar en el caso Mariana Sepúlveda, la joven desaparecida en 2008. Los detalles.
Un hombre de 42 años se presentó voluntariamente durante la madrugada de este lunes en la 5.ª Comisaría de Conchalí para confesar su presunta participación en la muerte de Mariana Sepúlveda, la joven de 19 años que desapareció a fines de agosto de 2008. Habría entregado antecedentes que permitirían dar con su cuerpo.
Caso Mariana Sepúlveda: hombre llega a comisaría y confiesa presunta participación en su muerte
De acuerdo con los primeros antecedentes, el sujeto acudió por propia voluntad a la unidad policial y entregó información que ahora es verificada por el OS9 de Carabineros, que realiza las primeras diligencias para corroborar la veracidad de lo expuesto.
Un dato llama poderosamente la atención: el hombre tenía 24 años al momento de la desaparición, por lo que no corresponde al perfil del histórico sospechoso del caso, el vecino del pasaje Logroño con antecedentes por delitos sexuales que por años concentró las sospechas de la familia. De confirmarse la confesión, la investigación daría un vuelco inédito en 18 años.
18 años sin respuestas: la desaparición que conmocionó a Conchalí
Mariana Sepúlveda León fue vista por última vez cuando salía de su casa en Conchalí rumbo al colegio. El trayecto era de apenas tres minutos desde su jardín hasta la esquina del pasaje Logroño, y desde entonces nunca más se supo de ella.
Durante años, la teoría dominante apuntó a un vecino: Alejandro Eduardo Araya Díaz, quien en 2008 tenía 61 años y vivía a cinco casas de la familia. Vecinos declararon que acosaba a la joven, y el hombre cumple hoy una condena de 18 años por violación contra su nieta. En 2020, Carabineros excavó la casa donde habitó, sin hallazgos concluyentes, según reconstruyó Chilevisión.
En 2021 se realizó una reconstitución de escena en el pasaje Logroño, con participación de la familia, su abogada y dos testigos, diligencia que buscaba ordenar los antecedentes de la carpeta, tal como informó T13.
El misterio de la cédula bloqueada a 900 kilómetros
El caso arrastra además uno de los episodios más extraños de la investigación: en octubre de 2009, más de un año después de la desaparición, la cédula de identidad de Mariana fue bloqueada en el retén El Salado de Chañaral, a las 3 de la madrugada.
Años después, el carabinero que registró el hecho declaró que fue presionado para falsear la información y que nunca tuvo contacto con la joven. Por ese episodio, la familia —representada por la abogada Fabiola Aliante— interpuso querellas por obstrucción a la investigación, algunas de las cuales siguen vigentes.
“Es una información que siempre estuvo en la carpeta y nunca se trabajó”, ha insistido Marta León, madre de Mariana, quien ha encabezado una búsqueda incansable junto a su esposo Luis Sepúlveda durante casi dos décadas.
Qué sigue tras la confesión
La confesión, por sí sola, no basta: la Fiscalía deberá corroborar cada antecedente entregado por el hombre, incluida la verificación del lugar donde eventualmente estaría el cuerpo de la joven. Solo después de ese trabajo podría determinarse si el declarante pasará a calidad de imputado y si se formalizará la investigación.
Hasta que eso ocurra, el caso permanece en verificación y todas las personas involucradas mantienen su presunción de inocencia.

