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“Me cansé de ocultar”: el crudo reclamo de la mamá de Mariana Sepúlveda antes del giro en el caso

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publicado: 08.09.2026
Marta León, madre de Mariana Sepúlveda, durante la búsqueda de su hija desaparecida en 2008

“No hay quién me consuele”: el testimonio de la mamá de Mariana Sepúlveda vuelve a doler tras el vuelco en el caso.

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La inesperada confesión que reactivó el caso de Mariana Sepúlveda, la joven desaparecida en agosto de 2008 en Conchalí cuando salía rumbo a su colegio, reflotó los desgarradores testimonios que su madre, Marta León, ha entregado durante 18 años de búsqueda sin respuestas.

El vuelco ocurrió la noche del domingo, cuando un vecino del pasaje Logroño —el mismo donde vivía la familia— acudió voluntariamente a la 5ª Comisaría de Conchalí para atribuirse la muerte de la joven, lo que gatilló peritajes de Carabineros y la Fiscalía Metropolitana Centro Norte en su domicilio.

“No hay quién me consuele”

En los primeros meses de la indagatoria, cuando la pieza de la estudiante aún se mantenía intacta, Marta León entregó una de sus frases más desgarradoras: “No hay quien me consuele porque no hay respuesta, no entiendo qué sacó a mi hija de su casa“.

Con los años, el desánimo se mezcló con la frustración contra el sistema. “Me cansé del sistema, de ocultar, de yo querer hacer las cosas mejor por Mariana cuando siento que no se me da el respaldo que nos merecemos como familia“, recriminó en registros de archivo.

En 2024, en conversación con Chilevisión, recordó la respuesta que recibió al denunciar la desaparición: “Me dicen ‘quédese tranquila, está encargada a nivel nacional y además usted no es la única mamá que tiene una hija perdida’. Me acuerdo que no dije nada más y salí llorando“, relató, criticando además que la reconstitución de escena se realizó recién 12 años después: “Para mí fue un show más”.

La confesión que reactivó el caso — y las dudas que la rodean

El General Director de Carabineros, Marcelo Araya, confirmó la situación: “En la noche se presenta efectivamente una persona que manifiesta esta eventual participación en estos hechos y que dice relación con esta presunta desgracia que ya data de hace 18 años“.

Según su relato, el hombre —hoy de 42 años, con 24 al momento de la desaparición— habría enterrado el cuerpo en su casa y en 2013 lo habría exhumado para deshacerse de él. Dijo haber confesado por un sentimiento de culpa y porque, tras sufrir un accidente cerebrovascular, temía morir sin contarlo.

Sin embargo, el Ministerio Público mantiene cautela. El fiscal Marcelo Cabrera explicó que la detención se realizó sobre la base de que “hay una persona que se autoincrimina”, pero que las diligencias buscan verificar si existen “antecedentes fácticos y científicos que permitan corroborar dicha versión“. Según fuentes de la causa citadas por la prensa, el relato “no terminaba de convencer” a los investigadores, ya que el sujeto presentaría una importante discapacidad mental y sería seguidor de misterios policiales sin resolver. Incluso, una vecina del pasaje declaró en TV: “Yo no le creo nada“.

El hombre pasará a control de detención por el delito de homicidio, instancia en la que la Fiscalía definirá si lo formaliza o solicita ampliar la detención mientras continúan los peritajes.

Una familia que nunca dejó de buscar

Paralelo a la confesión, sigue vigente la querella por obstrucción a la justicia que la familia presentó por el extraño bloqueo de la cédula de Mariana en un retén de Chañaral en 2009, episodio que su abogada calificó de “absolutamente extraño” y que hoy podría reexaminarse bajo una nueva luz.

Para Marta León, mientras no haya cuerpo ni verdad judicial, el consuelo seguirá pendiente: 18 años después, su frase sigue intacta.

De acuerdo con el principio de presunción de inocencia, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme en su contra.

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