Un video de 2019 del vidente Ismael Torres sobre el caso de Mariana Sepúlveda se viralizó tras la confesión de Ghislain Quiroz.
La confesión de Ghislain Quiroz en el caso de Mariana Sepúlveda reflotó un registro de 2019 que muchos hoy leen como una profecía cumplida: el del vidente Ismael Torres, quien aseguró años antes que la joven estaba enterrada al interior de una casa amarilla frente a su propio domicilio y describió a un hombre que, para sus seguidores, calza con el vecino que confesó el crimen.
El video se viralizó en medio de la conmoción por el sobreseimiento de Quiroz, y los comentarios no perdonaron: “Tenía razón y nadie lo escuchó” es la frase que se repite. Pero ¿qué dijo realmente, qué se puede comprobar y qué dice su propio historial?
El video de 2019: la casa amarilla, el personaje de TV y el niño de 10 años
En el registro, Torres —un psíquico de la Región del Biobío que dice ver imágenes al tocar fotografías de las víctimas— contó que llegó al caso por un cuñado de Mariana: “Cuando andaba buscando una casa amarilla, de un solo piso, una señora me dijo que la casa que yo andaba buscando quedaba al frente del domicilio de Mariana”, relató.
Su descripción del supuesto autor fue particular: “Este hombre que yo andaba buscando es exactamente igual al personaje de ‘La Isla de la Fantasía’, Tattoo, pero en estatura normal”, dijo, en una comparación que buscaba —según explicó después— que la gente pudiera “familiarizar” el rostro.
El pasaje más replicado es su encuentro con un menor: “Cuando golpeé la puerta, apareció un niño de 10 años. Le pregunté por su padre, pero me dijo que no se encontraba. Volví donde la vecina y le dije que el niño es exactamente igual a la persona adulta que buscaba”. Y cerró con su visión: “Mariana se encontraría en un patio interior de esta casa amarilla. Veo escombros, tablas, materiales en desuso”.
La entrevista con el ex PDI: “Nadie me tomó en cuenta”
Tras la confesión de Quiroz, Torres fue entrevistado por Carlos Collao, exdetective de la PDI dedicado a revisar casos fríos. Ahí contó que el caso lo persiguió desde el inicio: “Esto parte a la semana que desaparece Mariana. Había mucha información y yo empecé a escribir correos a Carabineros indicando que ella estaría fallecida y enterrada”, rememoró —una versión que, vale notar, difiere del propio video, donde habla de haber investigado “a los tres meses”—.
Collao aportó un antecedente que hoy cobra otro sentido: “Alguien propuso revisar todas las casas, porque en algún momento se llegó a la conclusión de que Mariana nunca salió del pasaje. Entiendo que nunca se permitió, porque según la autoridad del momento no había suficiente evidencia”.
Y agregó el dato que conecta con la confesión: “Hubo un registro en un inmueble, prácticamente al frente, donde sí se hizo una excavación y eso habría motivado a este señor a sacar el cuerpo de Mariana”. En su confesión, Quiroz dijo que desenterró los restos cinco años después del crimen y los arrojó a la basura.
“Siempre tuvo razón”: lo que dice su historial en otros casos
Los elogios que hoy recibe Torres chocan con un antecedente que conviene poner sobre la mesa: su participación en otros casos emblemáticos no terminó en aciertos. En 2019, recorrió ante las cámaras de un matinal el barrio de Fernanda Maciel y sostuvo que la joven estaba en la Laguna Carén; días después, el cuerpo apareció en una bodega a pasos de su propia casa, tal como documentó entonces la prensa. También entregó pistas en los casos de Tomás Bravo y de María Elcira Contreras, sin resultados comprobados.
Además, hay que ordenar los tiempos: el video que hoy se celebra es de 2019, once años después de la desaparición y con el caso ya ampliamente difundido, por lo que no existe forma de verificar sus correos de 2008 ni cuándo incorporó cada dato a su relato.
Y está la precisión judicial: incluso la propia confesión de Quiroz no bastó para condenarlo —la ley exige antecedentes que la corroboren—, de modo que una visión psíquica tiene valor probatorio nulo en tribunales.
El caso hoy: prescrito y con la apelación como último frente
Quiroz quedó en libertad el viernes pasado, luego de que la justicia decretara el sobreseimiento por prescripción: para el homicidio calificado el plazo es de 15 años y el delito ocurrió hace 18, según el Código Penal. La Fiscalía anunció que impugnará la decisión, apelación que puede interponer desde este lunes, mientras el Servicio Médico Legal analiza una muestra ósea hallada en las excavaciones de la casa.

