Lucy Depablos renunció al Gobierno de Kast tras polémica por su sueldo de hasta $5,6 millones: sinceró su motivo en una carta
La activista venezolana Lucy Depablos presentó este miércoles 16 de septiembre su renuncia voluntaria a la Dirección Nacional del Servicio Civil, dependiente del Ministerio de Hacienda, donde desde marzo se desempeñaba como jefa de Comunicaciones y Participación Ciudadana con sueldos que en junio llegaron a los $5.674.752 brutos. La salida se produce en medio de la polémica por su contratación y con la Contraloría General de la República requiriendo un informe sobre sus antecedentes.
“Renuncia voluntaria”: la carta de Depablos
La politóloga confirmó su decisión a través de una carta en la que precisa la fecha: “Hoy, miércoles 16 de septiembre de 2026, presenté formalmente mi renuncia voluntaria a la Dirección Nacional del Servicio Civil”.
En el escrito, Depablos explica que tomó la decisión ante la alta exposición pública que enfrentó en los últimos días, situación que —aseguró— afectó su vida personal y familiar. “Siempre he sido una mujer de convicciones. Nunca he escondido mis ideas ni mi disposición a expresarlas con fuerza y claridad. Pero tener convicciones (…) no anula la capacidad profesional, la formación, la experiencia ni el compromiso con el servicio público”, sostuvo.
También habló de su origen: si bien nació en Venezuela, “Chile es el país que me abrió sus puertas”. Y sobre los cuestionamientos a su currículum, aseguró que colaborará con el Servicio Civil “para entregar todos los antecedentes académicos, laborales y profesionales que correspondan”. “He tomado una decisión difícil, pero que considero necesaria en este momento”, cerró.
La polémica: sueldo millonario, sin título de periodista y a contrata
Los cuestionamientos a su contratación, revelados a comienzos de esta semana a partir de registros del Portal de Transparencia Activa, apuntaron a tres frentes:
- Remuneración: percibía habitualmente sobre $2 millones de pesos mensuales, con un pico de $5.674.752 brutos en junio pasado, cifra millonaria para un cargo comunicacional en el Estado.
- Formación: la crítica central fue que no posee un título profesional de periodista para ejercer funciones directivas en comunicaciones. Su formación registrada incluye Ciencias Políticas en la Universidad Católica del Táchira (Venezuela), un certificado de Marketing Digital y estudios de Ingeniería en Administración de Empresas en la Universidad San Sebastián, cursados entre 2024 y 2026.
- Modalidad e incorporación: ingresó en marzo de 2026, a contrata —no por concurso público—, con la ficha institucional limitada a consignar “más de 5 años de experiencia en comunicaciones institucionales”.
Quién es Lucy Depablos: de la campaña del Rechazo a la centroderecha chilena
Depablos se hizo conocida en la agenda pública chilena como vocera de agrupaciones de migrantes a favor del Rechazo en el plebiscito de 2022 y ejerció como vicepresidenta de Asuntos Internacionales de Nuevas Generaciones UDI, además de colaborar con postulantes del Partido Republicano. Se define como “joven conservadora” y preside la Fundación LIP, dedicada a “potenciar liderazgos jóvenes”.
Su experiencia laboral previa es principalmente municipal: se desempeñó como jefa de comunicaciones en la Municipalidad de La Reina, como asesora política del entonces concejal de Peñalolén Sebastián Villouta y colaboró en Lo Barnechea, además de ejercer como jefa de marketing en Poder Geopolítico.
Contraloría en el caso: ¿qué pasa ahora?
Antes de conocerse la renuncia, la Contraloría General de la República ya había requerido al Servicio Civil un informe que explicara los antecedentes de la funcionaria y los fundamentos de su contratación. El caso se suma a una serie de designaciones del Gobierno del Presidente José Antonio Kast puestas bajo la lupa en las últimas semanas, con el ente fiscalizador activado ante contrataciones de personas jóvenes con escasa experiencia laboral percibiendo sueldos estatales millonarios.
Con la salida de Depablos, la interrogante es si la Contraloría mantiene abierta la revisión de cómo se produjo su ingreso al organismo —algo que la propia exfuncionaria se ofreció a aclarar entregando sus antecedentes— o si el expediente se cierra junto con la renuncia.

