Patricio Aylwin fue presidente de Chile durante cuatro años.
En medio del estreno de dos proyectos en los que asume los roles de Salvador Allende y de un allegado a Augusto Pinochet, el actor Alfredo Castro abordó la temática de la dictadura y los 50 años del Golpe de Estado.
Castro estará como Allende en “Los mil días de Allende”, serie que TVN exhibirá en septiembre. “No se ha puesto aún en el lugar que se merece. La ONU lo va a nombrar uno de los líderes más importantes del siglo XX y aquí recién lo estamos redescubriendo. Fue una figura política notable y un verdadero estadista, un hombre del Estado”, dijo el actor en entrevista con The Clinic.
En la película “El Conde” de Netflix, Castro interpreta a un sirviente de Pinochet, retratado como un vampiro que reside en el sur de Chile y es personificado por Jaime Vadell.
“La historia me hizo mucho sentido, porque efectivamente Pinochet nunca murió y aún no ha muerto. La película trata de eso, de cómo tendremos que vivir y convivir con esa figura por siempre, ahora puesta en su lugar, claro”, explicó.
50 años
Castro también habló sobre la conmemoración de los 50 años. “Sin pasado, no hay futuro, y eso al parecer no es compartido por todos y ha dado espacio al negacionismo y a la regresión de ciertas ideologías nefastas”, expresó.
“Habría sido muy distinto si en Chile se hubiera hecho algo similar a lo que se hizo en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, que no fueron solo los juicios sino que se levantó desde el Estado un discurso de no repetición”, afirmó Castro, quien criticó que la labor de “memoria” lo hagan “agrupaciones de detenidos desaparecidos y no el Estado”.
“Todo se pudrió desde el momento en que Patricio Aylwin dijo que habría justicia en la medida de lo posible. Fue sumamente desafortunada esa frase y aún la arrastramos como una tragedia que se repite”, expresó Castro.

