Nuevo giro en caso de abuela desaparecida en Limache: ¿asalto en estacionamiento?

La desaparición de María Elsira Contreras Mella, de 85 años, el pasado 12 de mayo en Limache, sigue siendo un misterio.

Limache

La desaparición de María Elsira Contreras Mella, una mujer de 85 años, se ha convertido en un verdadero misterio policial desde el pasado 12 de mayo. Durante la celebración del Día de la Madre con su familia en un restaurante de Limache, región de Valparaíso, María Elsira desapareció sin dejar rastro.

La principal teoría hasta ahora sugiere que María Elsira cayó accidentalmente en las aguas del canal Waddington, cerca del lugar donde la vieron por última vez. A pesar de las intensas labores de búsqueda en el canal, no se ha encontrado ninguna pista que confirme esta hipótesis, lo que ha llevado a la familia a considerar otras posibles explicaciones.

Hipótesis de asalto en Limache: La nueva teoría de la familia

Recientemente, la familia ha sugerido que María Elsira podría haber sido víctima de un asalto. Esta teoría se basa en la presencia de “letreros de advertencia” en el estacionamiento del restaurante Fundo Las Tórtolas, indicando que los robos son comunes en esa área.

Carla Hernández, nieta de María Elsira, comentó en “Buenos Días a Todos” que la policía aún no descarta ninguna posibilidad: “Se va apuntando más a un accidente, dicen que todavía no hay ningún indicio que haga presumir que mi abuela fue víctima de un secuestro, un asalto, aunque obviamente no se descarta, porque no sabemos lo que pasó”.

Por su parte, José Luis Hernández, hijo de María Elsira, explicó sus sospechas sobre un posible robo: “¿Por qué nosotros manejamos esa hipótesis del asalto? En los estacionamientos hay unos letreritos que dicen ‘No dejen los notebooks en el vehículo’. Y preguntando con los cuidadores de las parcelas, (en el lugar) roban mucho. Y se meten mucho por el canal”. Añadió que estos letreros indican que han ocurrido otros eventos de robos en la zona.

Carla también destacó que el día de la desaparición, su abuela llevaba un chaquetón de piel, joyas de perla (aunque eran de fantasía) y otros accesorios que podrían haber llamado la atención de alguien. “Por eso me llama la atención ese caminar tan decidido”, añadió José Luis, refiriéndose a las últimas imágenes de su madre en los estacionamientos del restaurante.

La familia de María Elsira sigue buscando respuestas y espera que nuevas pistas puedan ayudar a resolver este inquietante misterio.