“Que no se tapen nuestros rostros en televisión”: la firme decisión de la familia de Cristóbal Miranda tras brutal ataque de la “jauría”
Madre de joven asesinado en Talcahuano comparte su doloroso testimonio y descarta versiones sobre el ataque que terminó con su vida.
A pocos días del brutal crimen que conmocionó a Talcahuano, la voz de la familia de Cristóbal Miranda comenzó a escucharse con fuerza. Caroline Olivares, madre del joven de 20 años asesinado por la llamada “Jauría del Biobío”, decidió hablar públicamente y entregar su versión de la tragedia que cambió para siempre sus vidas.
Miranda fue golpeado ferozmente durante una celebración privada de Año Nuevo, ataque que también involucró a su hermano menor. Dos de los participantes ya se encuentran en prisión preventiva y la investigación continúa en curso.
Una familia que exige verdad
En conversación con el matinal Tu Día, Olivares quiso detener las especulaciones que surgieron tras la agresión, negando tajantemente cualquier vínculo previo con los atacantes.
“Mis hijos no los conocían. Esta jauría los eligió (a Cristóbal y su hermano Vicente) para hacer lo que tenían que hacer. Fue una estupidez, surgió algo de la nada”, explicó, asegurando que fue un ataque planificado donde cada participante cumplió un rol.
La madre habló con cautela, considerando que la investigación podría derivar en nuevas detenciones, pero dejó claro que su familia exige que la verdad salga a la luz.
La humillación antes del ataque final
Uno de los momentos más crudos de su testimonio surgió cuando recordó que su hijo buscó mediar antes de la agresión fatal.
Según relató, los responsables obligaron al joven a pedir perdón y le exigieron un acto de sumisión.
“Él (Cristóbal) tenía inculcada la palabra perdón, siempre que se equivocaba decía perdón (…) intentó calmar las aguas, que lo sepan. Fue digno, un caballero. Hasta el último momento pidió perdón y les dijeron: no, de rodillas“, sostuvo entre lágrimas.
Olivares hizo una declaración que remeció a los televidentes:
“Quiero decirles a los padres y a la jauría que mi hijo no se arrodilla ante cualquiera. Mi hijo solo se arrodilla ante Dios”.
“No tenemos nada que esconder”
Finalmente, la madre explicó por qué decidieron aparecer en televisión con su identidad visible.
“Como familia no queremos que se tapen nuestros rostros en televisión porque no tenemos que ocultar lo que éramos, lo que somos… ellos sí”, afirmó.
Y cerró con un mensaje dirigido a los cercanos de los imputados:
“Esos padres que están avergonzados, ocultando bajo la falda a sus hijos, ellos sí deben estar avergonzados, nosotros no”.