Hijo de Claudia Agüero rompe el silencio tras seis años y exige verdad por la desaparición de su madre en Puerto Montt.
La desaparición de Claudia Agüero volvió a estremecer al país. A casi seis años del caso que mantiene en vilo a Puerto Montt, su hijo mayor decidió alzar la voz y entregar su testimonio por primera vez.
Bayron Hernández Agüero, hoy con 23 años, conversó con CHV para relatar cómo ha sido vivir sin certezas desde el 2 de diciembre de 2019, día en que su madre salió rumbo al trabajo y nunca más regresó.
El día en que todo cambió
En ese entonces, Bayron tenía 17 años y llegaba del colegio cuando advirtió que algo no estaba bien.
“Nunca más se supo de ella”
Al recordar ese día, resume con dolor: “Nunca más se supo de ella, se le perdió su rastro por completo”.
Relata que su madre no estaba en casa, no contestaba el teléfono y no había llegado a su empleo. “Ahí obviamente uno se empezó a preocupar”, contó.
El último registro de Claudia
Claudia trabajaba como asesora del hogar en Valle Volcanes y salió temprano rumbo a su jornada laboral.
Tomó la micro y desapareció
Como todas las mañanas, su pareja la dejó en el paradero para tomar el bus.
Una cámara de seguridad captó ese momento: esperando la micro y subiendo a bordo. Después de esas imágenes, solo quedan dudas.
Hallazgos que marcaron la investigación
La búsqueda masiva que se desplegó en los días posteriores arrojó hallazgos inquietantes.
Chaqueta y celular destruido
Poco después, en una quebrada cercana al lugar donde trabajaba, aparecieron piezas clave: su chaqueta y su teléfono completamente destrozado.
Fue el propio Bayron quien encontró la prenda: “Yo encontré la chaqueta… el teléfono lo encontramos después con familiares, en un lugar muy difícil de bajar”, recordó.
Sin embargo, pese a esos indicios, nada logró aclarar qué ocurrió realmente.
La familia descarta fuga voluntaria
Durante la investigación surgieron teorías que la familia jamás creyó.
“A mi mamá algo le hicieron”
Bayron rechaza cualquier hipótesis de escapatoria:
“Mi mamá no se fue por voluntad propia. Ella tenía planes, jamás habría dejado a sus hijos”, insistió, convencido de que “a mi mamá algo le hicieron”.
Críticas a la respuesta institucional
La frustración también recae en la demora inicial y en la falta de claridad.
Investigación tardía
Bayron cuestiona que el caso haya sido tratado con lentitud desde el primer minuto:
“Al principio fue muy mal. No puede ser que una presunta desgracia se investigue después de 48 horas”, lamentó.
Asegura que nunca tuvieron información precisa sobre peritajes esenciales, incluido el análisis del celular, del que les dijeron habría sido enviado incluso fuera del país.
Un llamado a la verdad que no se apaga
Seis años después, la familia Agüero sigue esperando respuestas mientras intenta sostener una vida marcada por la ausencia.
“Nada reemplaza el abrazo de una mamá”
Bayron confiesa que lo motiva la necesidad de verdad y justicia:
“Nadie desaparece como por magia. Alguien sabe algo”, afirmó con convicción.
La pena se profundiza cuando piensa en su hermana menor y en los momentos irrecuperables: “Nada reemplaza el abrazo de una mamá”.
El caso continúa abierto, sin culpables y sin respuestas. Para su familia, la esperanza sigue intacta.

