“Ha sido lo más amargo”: Gabriel Boric rompe el silencio y revela el momento más difícil de su Gobierno
Boric reflexiona sobre su gobierno: crítica de mala fe, duros momentos y su convicción de que cuatro años no bastan para gobernar.
A semanas de dejar La Moneda, el Presidente Gabriel Boric hizo un ejercicio de balance y habló sin filtros sobre los momentos más complejos que vivió durante su administración, además de plantear que el periodo de cuatro años para un gobierno es insuficiente para ejecutar transformaciones reales.
En conversación con Súbela, el Mandatario fue consultado por aquello que más le costó enfrentar en materia política durante su gestión.
“Hay críticas hechas con mala fe”
Boric reconoció que el escrutinio público es parte del cargo, pero también afirmó que no todas las observaciones han sido justas ni constructivas.
El peso emocional de gobernar
“Cuando uno está en política, en una posición de ser juzgado permanentemente, uno tiene que estar siempre disponible a la crítica”, comenzó señalando.
Explicó que ha intentado escuchar incluso las opiniones más duras, pero reconoció límites claros:
“A veces eso es sencillamente imposible porque hay cuestiones de mala fe o abiertamente mentiras… y eso es muy desagradable”, comentó.
Añadió que resulta difícil lidiar con declaraciones cuando quien las emite “sabe que está mintiendo y aun así hace afirmaciones tan tajantes”.
Debate sobre la extensión del mandato
En otro punto de la conversación, Boric abordó un tema institucional que, según dijo, le quedó dando vueltas: la duración del periodo presidencial en Chile.
“Creo que es un error haberlo cortado a cuatro años”
Sobre la imposibilidad de que su sector continúe en el poder tras el triunfo de José Antonio Kast, Boric fue claro:
“Los mandatos presidenciales… en Chile son muy cortos, creo que es un error haberlo cortado a cuatro años, debieran ser desde mi perspectiva a seis”, argumentó, asegurando que los plazos actuales no son compatibles con el avance de políticas públicas.
Falta de continuidad y cambios frustrados
El Presidente lamentó que muchos proyectos queden inconclusos o pierdan impulso con la llegada de una nueva administración.
Procesos interrumpidos
“Los cambios en los equipos hacen que se relanticen las políticas públicas, y a mí me hubiese gustado que alguien de nuestro sector le hubiese dado continuidad”, expresó.
Sin embargo, Boric también recalcó su respeto por la voluntad popular:
“El pueblo de Chile decidió por la otra alternativa, soy profundamente respetuoso de la democracia, pero evidentemente hubiese preferido que fuera de otra manera”, cerró.
Con su mandato llegando a su fin, el Presidente deja instaladas reflexiones que podrían alimentar futuros debates institucionales y políticos.