Polémica genera posible nombramiento de abogado ligado a la defensa de Pinochet en Justicia, a la espera de definición de Kast.
Una fuerte controversia se instaló en el mundo político y de los derechos humanos tras conocerse que un abogado que defendió a Augusto Pinochet en los años 2000 podría integrar el próximo gabinete de José Antonio Kast.
El foco está puesto en Fernando Rabat (53), jurista independiente con trayectoria académica, cuyo nombre suena con fuerza para asumir el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, decisión que ha provocado reacciones inmediatas desde distintos sectores.
Rechazo desde organizaciones de derechos humanos
La eventual designación generó un rechazo transversal entre agrupaciones ligadas a víctimas de la dictadura. En total, 16 organizaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos manifestaron su oposición al posible nombramiento.
Desde uno de estos colectivos señalaron con firmeza: “Rechazamos categóricamente este posible nombramiento por un deber ético y moral”, enfatizando que el cargo exige una señal clara de compromiso con los derechos humanos.
Dirigentes políticos también reaccionan
La discusión también escaló al plano partidario. La presidenta de la Federación Regionalista Verde Social, Flavia Torrealba, calificó el eventual nombramiento como una señal alarmante.
A su juicio, se trataría de “una provocación, porque no es cualquier abogado”, subrayando el peso simbólico que tiene el historial profesional de Rabat en un ministerio clave.
Respuesta desde el oficialismo entrante
Desde el sector republicano también hubo respuestas. El diputado Agustín Romero replicó a las críticas con una comparación directa:
“¿No encuentra que sea una provocación que Jorge Fuentes Purran sea el seremi de Seguridad? Un abogado que defendió a todos los octubristas que estaban destruyendo Chile”, sostuvo, relativizando los cuestionamientos.
Dudas sobre imparcialidad en causas de DD.HH.
Otra voz crítica fue la de Diego Cabezas, representante de una organización vinculada a víctimas de la dictadura, quien expresó desconfianza frente al eventual rol de Rabat.
“No nos genera la confianza, sino más bien dudas respecto a que si su actuar garantizaría una justicia imparcial, especialmente con las causas relacionadas a violaciones de los derechos humanos, tanto del pasado como del presente”, afirmó.
A la espera de una definición oficial
Por ahora, no existe confirmación oficial desde el equipo del presidente electo. Se espera que en las próximas horas José Antonio Kast o algún vocero del futuro gabinete despeje si Fernando Rabat asumirá finalmente el cargo o si su nombre será descartado.

