“¡Yo no lo voy a poder eliminar!”: Marcelo Lagos es tajante y revela la única salida para evitar tragedias por incendios
Geólogo Marcelo Lagos analiza incendios y advierte un vacío en prevención: el foco debe estar en evitar que el fuego llegue a zonas urbanas.
La discusión por la posible intencionalidad de los incendios que golpearon al centro-sur del país volvió a instalarse en pantalla, pero con un giro clave: más allá del origen, la urgencia está en evitar que el fuego llegue a zonas habitadas. Así lo planteó el geólogo Marcelo Lagos, al analizar el comportamiento de los siniestros y las brechas en prevención.
El debate se abrió durante una conversación con la periodista Andrea Arístegui, en el matinal Contigo en la mañana.
¿Intencionalidad? Una pregunta inevitable
Arístegui puso sobre la mesa una inquietud compartida por la audiencia ante la simultaneidad de focos en zonas distantes:
“Es difícil, uno no quiere ser conspiranoica, pero creer que dos focos de fuego parten a la misma ahora en lugares tan distantes…”.
Lagos respondió con cautela, marcando límites y prioridades. Aclaró que “no se puede descartar” la intencionalidad, pero subrayó que el debate debe desplazarse hacia el punto de partida de los incendios.
Dónde nacen los focos y por qué importa
El académico explicó que “el acento” debe estar puesto “en donde surgen los focos. Fíjense donde surgen: se originan en la zona rural que, generalmente, no está regulada”. En ese contexto, advirtió un problema estructural:
“No hay quien se encargue de hacerse responsable de cómo esto (el fuego) va a ir avanzando y de cómo lo evito”.
El comportamiento del fuego no es lineal
Lagos detalló que la propagación de un incendio es altamente variable y difícil de anticipar. Según indicó, la dirección “es compleja y el comportamiento puede ser no lineal; se generan cambios de presión e influyen los combustibles existentes o la sequedad del terreno. Todo eso influye en cómo se va trasladando”.
Esta complejidad refuerza la necesidad de planificación territorial y medidas preventivas antes de la emergencia.
“Hay un vacío” en la protección de áreas urbanas
Al cierre, el geólogo fue directo respecto del rol humano en muchos siniestros y los límites del castigo penal:
“Yo soy un convencido de que hay personas (detrás de la mayoría de los incendio) y eso es inevitable, yo no lo voy a poder eliminar”.
Aun así, enfatizó que el foco no debe quedarse solo en sanciones:
“Podemos hacer causas, meterlos en la cárcel, pero es inevitable. Sí, tienen que haber consecuencias ejemplificadoras, pero lo medular es cómo hacer para que el incendio no llegue al asentamiento urbano. Y ahí hay un vacío. Es ahí donde las fichas deben estar puestas”.
Con ello, apuntó a la necesidad de avanzar en marcos normativos y políticas públicas desde el Congreso Nacional de Chile, para cerrar brechas que hoy dejan expuestas a comunidades completas.