Lo perdieron todo, su guagua nació en plena tragedia y ahora tomaron una decisión que no dejó a nadie indiferente
Una pareja de Lirquén lo perdió todo por el fuego y horas después nació su bebé; hoy reparten la ayuda que llegó.
En medio de uno de los momentos más duros de sus vidas, una joven pareja de Lirquén vivió un giro inesperado entre la tragedia y la esperanza. Tras regresar de un viaje familiar y encontrar su hogar completamente destruido por los incendios forestales, horas después recibieron a su primer hijo.
La historia fue relatada por Daniel en 24 Horas, donde contó cómo el fuego arrasó con todo justo cuando se preparaban para iniciar una nueva etapa como padres.
El regreso que los dejó sin nada
El fin de semana previo al nacimiento del pequeño, la pareja había salido de la ciudad para visitar a familiares. Al volver, se encontraron con una escena devastadora.
Daniel recordó ese momento diciendo: “Cuando llegamos encontramos que la casa estaba totalmente quemada. Quedamos con lo puesto”.
Dos viviendas destruidas por las llamas
El joven vivía con su abuela en la Población Gabriela Mistral y, junto a su pareja, estaba acondicionando un departamento para recibir a su hijo. Ambos inmuebles fueron consumidos por el fuego.
Sobre ese proyecto truncado, comentó: “Alcanzamos a almorzar ese último día ahí, con unas sillitas que habíamos comprado recién ese día”, agregando con emoción: “Era nuestra casa para esperar a nuestra guagua”.
El nacimiento en medio de la emergencia
Pese a la tragedia, la vida abrió paso a la esperanza. Elian Iván llegó al mundo el lunes a las 16:56 horas, marcando un nuevo comienzo para la familia en medio del dolor.
De la pérdida a la gratitud: la ayuda que comenzó a llegar
Con el correr de los días, la historia comenzó a cambiar. Vecinos, desconocidos y organizaciones empezaron a entregarles apoyo: ropa para el recién nacido, pañales, un coche y hasta una cuna.
Conmovido, Daniel expresó: “Fuimos bendecidos enormemente”.
Decidieron compartir con otros padres
La cantidad de donaciones fue tanta que la pareja tomó una decisión solidaria: repartir parte de la ayuda a otras familias que también esperan bebés y fueron golpeadas por la emergencia.
Sobre esa iniciativa, explicó: “Mi teléfono no para de sonar ofreciéndome ayuda de todos lados (…) Entonces lo que voy a empezar a hacer ahora es hacer cajitas y canastos a amigos que también están esperando sus bebés y yo mismo empezar a repartir”.
En medio del desastre, su gesto se transformó en una señal de esperanza y comunidad para quienes atraviesan momentos igual de difíciles en la zona afectada por los incendios.