¿Peligro para la Tierra? El misterioso asteroide 2024 YR4 que podría causar la mayor explosión lunar de la historia
Detectado desde Chile, el asteroide 2024 YR4 sigue bajo vigilancia: se descarta riesgo para la Tierra y se estudia una remota colisión lunar.
El hallazgo de un nuevo objeto cercano volvió a poner los ojos en el cielo. Se trata del asteroide 2024 YR4, detectado a fines de 2024 y que, aunque no representa peligro para la Tierra, continúa siendo observado por la comunidad científica por un escenario poco probable: un eventual impacto con la Luna.
El descubrimiento desde Chile
El 27 de diciembre de 2024, el sistema ATLAS identificó al 2024 YR4, un cuerpo rocoso que se desplaza a gran velocidad y cuyo diámetro se estima entre 53 y 67 metros.
El telescopio que realizó la detección forma parte de un programa de alerta temprana financiado por la NASA y se encuentra instalado en Río Hurtado, lo que refuerza el rol de Chile en la vigilancia espacial.
¿Existe riesgo para la Tierra?
Tras meses de seguimiento, en marzo de 2025 los científicos descartaron un impacto del asteroide con la Tierra. Sin embargo, observaciones más recientes abrieron otra posibilidad: una probabilidad cercana al 4% de que el objeto choque contra la Luna.
Desde la Agencia Espacial Europea (ESA) aclararon que el escenario es extremadamente improbable. Aun así, explicaron que, de concretarse, el evento podría ser visible desde la Tierra y ofrecer una oportunidad única para estudiar un fenómeno de gran energía, cuyos efectos exactos aún no se conocen.
Cuándo podría ocurrir una colisión
Aunque no existe una fecha confirmada, los cálculos sitúan una eventual colisión alrededor de 2032. De producirse, sería la colisión lunar más energética jamás registrada, capaz de liberar hasta 100 millones de toneladas métricas de material lunar.
Por ahora, los expertos recalcan que no hay riesgo alguno para nuestro planeta y que el seguimiento continúa como parte de los protocolos habituales.
Observación a largo plazo
Según información del Servicio de Información de Noticias Científicas (SINC), el 2024 YR4 se encuentra a una distancia considerable, por lo que la probabilidad estimada podría mantenerse estable durante un tiempo.
En ese contexto, los estudios detallados se retomarán en junio de 2028 utilizando el Telescopio Espacial James Webb, el observatorio infrarrojo más potente del mundo. La meta será afinar cálculos y comprender mejor la trayectoria y composición del asteroide.
Mientras tanto, el 2024 YR4 seguirá bajo observación, recordándonos que el monitoreo constante del espacio es clave para anticipar —y entender— los movimientos de nuestro vecindario cósmico.